Con la frente bien alta

¿Qué análisis se puede hacer de un partido con 18 goles de diferencia? Obviamente ninguno, pero para los que quizás no lo sepan o no hayan visto demasiado handball hoy Argentina se enfrentó a un potencia mundial, y la actitud de estos a lo largo de todo el partido es fruto del respeto que se ganó Argentina en este mundial y de aquella derrota que les propinó el equipo argentino en el 2003, curiosamente con Slavko Goluza en cancha hoy en el banquillo de entrenador.

Esta selección Argentina consiguió que hoy miles de personas que ni siquiera sabían las reglas se acerquen a ver el partido, puso a nuestro ignoto deporte en todos los noticieros del país y generaron una expectativa inusitada, impensada incluso hace 20 días.

No se debe perder de vista que el objetivo de este equipo es clasificar por primera vez a un Juego Olímpico, todo lo hecho en este mundial es como un regalo del cielo, estos jugadores han hecho por el deporte mas que ningún otro. Hoy voy al almacén y mis vecinos se acercan con una sonrisa a preguntarme como va “eso del mundial de handball”, cuando hace unos días no sabían si jugaba al softball, al golf o a que deporte.

Sólo hay palabras de agradecimiento para esta camada de jugadores y para este cuerpo técnico. El partido de hoy se puede enfocar desde muchísimos aspectos, deportivamente Croacia jugó en su mejor nivel y Argentina estuvo por debajo de sus posibilidades, Alilovic atajó un 70% y los arqueros argentinos no tuvieron el día, hubo muchas pérdidas  de pelota que facilitaron la contra croata que estuvo mejor que nunca. No hay que perder de vista que de acuerdo al arrastre de puntos Croacia está obligado a ganar los 3 partidos para avanzar a semi finales, y con el antecedente de 2003, se evidenció mucho trabajo de video (las paradas de Alilovic evidenciaban un estudio y conocimiento previo) y una actitud al 100%. Por su parte los chicos argentinos dejaron el corazón en la cancha, ellos mismo decían que les era imposible dormir la siesta y descansar, su cabeza estaba a mil revoluciones. De repente para chicos que eran conocidos por el mundo del handball se encontraron en todos los medios argentinos, y luego de haberle mojado la oreja al local en su casa era mas que claro que todos los equipos iban a salir con los dientes apretados, con el partido estudiado y sin ningún lugar para sobresaltos.

Si hacemos un análisis mas fino podremos ver que la cantidad de partidos internacionales que tiene el plantel croata supera por lejos al plantel argentino, Vori, Zrnic, Balic y Lackovic juegan en los equipos top del mundo y pelean por los campeonatos locales y la Champions League. Los chicos argentinos si bien son profesionales juegan en equipos que están varios escalones mas abajo que el Ciudad Real, el Zagreb y el Flennsburg. Todo esto hace más meritorio el mundial argentino, y seguramente abrirá la puerta al cambio de club de nuestras jóvenes figuras. Cuando Vieyra, Simonet y Fernández jueguen la Champions League, que no falta mucho, veremos que partido le hacemos a las potencias en la main round.

Matematicamente Argentina alberga posibilidades, incluso de llegar a semi finales, pero como dije antes estos chicos escribieron la historia moderna del deporte, son nuestros representantes, nuestro orgullo y es un placer verlos jugar. Todavía se puede seguir creciendo y sostengo que este equipo no tiene techo, gracias muchachos, gracias de corazón en nombre de todos los que amamos el handball y nos dieron esta posibilidad de soñar sin escalas, y de verlos de igual a igual con los mejores del mundo.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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