Argentina 24 – 31 Dinamarca

Gran partido de Argentina ante la poderosa Dinamarca. De trámite muy parejo, el conjunto nacional supo estar en partido todo el tiempo llegando a los ultimos 9 minutos 23-25 con un penal y una penetración de Migueles muy clara para ponerse a uno, lamentablemente chocamos con el gran arquero danés Landin que tuvo un final de partido inmejorable. Las chances que dan los equipos como Dinamarca son ínfimas y Argentina no pudo aprovecharlas, cuestión que no empaña para nada el gran mundial y el gran partido que realizó Argentina jugando de igual a igual contra seguramente el finalista de la competencia.

Dinamarca comenzó bien con sus dos extremos en nivel superlativo, Hanssen metió todo lo que lanzó y lo hizo desde todos lados. Sin embargo el conjunto de Gallardo basado en una buena defensa de a poco fue perforando la oposicion danesa y se mantuvo en partido hasta los últimos 5 minutos donde lamentablemente la diferencia fue indescontable.
Dos cuestiones extra partido que vale la pena mencionar, primera el arbitraje. Por cuestiones políticas la IHF designa parejas de países ignotos y sin tradición handbólistica quizás justamente con el objetivo de desarrollar el deporte en tales lugares o simplemente como favor a ese país. El resultado fue que dos árbitros de Costa de Marfil terminaron dirigiendo un partido trascendental de la Main Round de un mundial y por momentos perdiendo los papeles por completo, una verdadera lástima. Por supuesto la culpa no es de los marfileños (que ya habían dirigido a Argentina en París Bercy) si no de quienes los colocan a decidir la suerte de un partido tan relevante, pensemos que la experiencia y la capacitación que pueden tener estos árbitros se da en un país donde hay pocos partidos y los que hay no tiene ni por asomo la intensidad de un partido de la main round de un mundial donde se definen cosas importantes.
La otra cuestión es la última jugada del partido donde el extremo Eggert sobra el penal, los daneses ponían cara como de no entender la molestia de algunos argentinos, pero creo que esas cosas no se hacen en ninguna latitud del mundo. Si un jugador quiere ejecutar un penal de forma alternativa que sea en un momento del partido donde haya en juego cosas importantes, por eso respeto muchísimo al Loco Abreu goleador uruguayo que en la definición por penales ante Ghana “pinchó” la pelota para darle la clasificación a los charrúas. Ahora con el partido definido hacer esa payasada es claramente una provocación y no genera nada bueno, es llamativo que un jugador profesional no pueda percibirlo. Recurso es una cosa, sobrar la situación otra.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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