De los octavos, la hazaña del Ademar

 

Los octavos de final de la Champions nos ofrecían algunos duelos dignos de ver, y con promesa de cierres apasionantes. Y hubo de todo: Kiel, Kobenhavn, Atlético Madrid sacaron importantes diferencias en la primera manga, y tuvieron una segunda vuelta tranquila. El Barcelona sufrió al Montpellier en Francia, pero lo despachó de local con una impresionante diferencia de 16 goles, en un partido para sentarse a ver y aprender.
El Fuchse Berlin y el Croatia O. Zagreb aprovecharon también la localía en el partido de vuelta para derrotar a dos equipos duros, el HSV Hamburg y el HC Metalurg respectivamente, sacando 3 y 4 goles en el global.
Pero los dos partidos más parejos fueron los protagonizados por el Kielce y el Cimos Koper, que lo dio vuelta y terminó un tanto arriba en el global, y el que ya habíamos anunciado iba a ser terrible duelo, Ademar – Veszprem, donde también el equipo español se quedó con un gol a favor en el resultado total.

El enfrentamiento entre «españoles» y «húngaros» tuvo una primera manga jugada ante 4600 espectadores en León. El Ademar logró una diferencia de tres goles con un gran partido y sobre todo un gran segundo tiempo defensivo, donde debemos hacer un párrafo aparte al gran Gonzalo Carou, pilar del equipo en esta fase del juego. El ala izquierda le dio al equipo leonés 14 goles (5 Antonio García y 9 Martin Stranovsky), mientras que el equipo de Hungría, Gabor Csaszar, el central del equipo contribuyó con 10 goles mientras que el zurdo Vujin sumó 5 más.

En la vuelta, el Veszprem sacó provecho en los primeros 10 minutos de la mencionada profundidad de la defensa del Ademar y del cambio largo del genial C. Ruesga y lograba sacar cuatro de diferencia.

El equipo español estaba complicado en ataque, pero iría encontrando juego en la movilidad de su primera línea, algunos lanzamientos externos (Ruesga y García) y el buen juego 2 vs 2 con el pivot Baena.

Faltando 9 para el fin del primer tiempo la diferencia se hizo de seis goles, porque el MKB seguía saliendo rápido de contra y aprovechando al máximo a Sulic en el pivot y obligaba al entrenador Isidoro Martínez a pedir tiempo muerto.

El primer tiempo terminó 16 a 12 para los de Rojo, por lo que se estaban clasificando (31 a 28 para el Ademar el partido de ida), por un gol de diferencia.

Pero el equipo Leonés ajustó algunas cuestiones defensivas en la zona central, apretó los dientes y metió un parcial 5-0 para volver a inclinar la balanza a su favor.

Durante esta segunda mitad las exclusiones se hicieron presentes y cada equipo las aprovechaba para lograr rachas favorables. Entonces volvería a haber paridad, diferencia de tres de nuevo para el Ademar, y otra vez empate en el global faltando 5 por jugar.

El final fue apasionante: gol de Csaszar, exclusión para Felipe Borges y serie empatada con 1,20 por jugar. Ruesga estuvo a punto de cometer falta en ataque y Martínez pidió su tiempo muerto. El lateral derecho finalmente cometió infracción en ataque y la pelota la tenía el equipo húngaro para llevarse la manga, con 40 segundos por jugar y un jugador de más. Allí Carou fue dos veces a 12 mts para cortar el circuito de ataque y consiguió lo que buscaba. El cubano Pérez terminó atacando 1 vs 1 y para afuera, para que ataje Alamo (de gran importancia en este período). El Ademar corrió, a falta de 12 segundos y le llevó la pelota con un gran pase de Antonio a Baena al punto del penal. Gol y locura española. No había tiempo para más.

Hazaña de los Ademaristas en Hungría, ante un equipo con mucha historia y que de local se hace muy fuerte. Ahora en los cuartos el rival es el Fuchse Berlin. Difícil, pero han demostrado estos muchachos que nada es imposible.

No comments yet.

Join the Conversation