Preparacion por puesto especifico: El Arquero

Hoy los arqueros acaparan la atención en el handball. No es casualidad: la mayoría de los encuentros termina definiéndose por uno o dos goles de diferencia, otorgándole así importancia al último defensor y primer atacante. Por tal motivo, la preparación física del arquero no es un tema menor.

El arquero tiene la necesidad de realizar movimientos amplios y rápidos, con lo cual deben contar con flexibilidad y elasticidad, gozar de una importante fuerza de piernas y una gran coordinación brazos – tronco – piernas. Necesitan ser ágiles, tener una buena velocidad de reacción a nivel global y segmentario, y finalmente una buena base de fuerza para mantener ciertas posiciones o realizar pases muy largos.

El entrenamiento de la fuerza específica irá dirigido especialmente a la mejora de la fuerza explosiva, puesto que se requiere que el arquero sea capaz de realizar esfuerzos de muy corta duración y gran intensidad con una alta eficacia. Su trabajo de fuerza debe combinarse con trabajos de movilidad articular y sesiones de elongación, teniendo presente la velocidad en sus desplazamientos, tanto globales como segmentarios.

Ahora veamos de qué forma se organiza y estructura el esquema de la velocidad de reacción y su entrenamiento. Lo primero es reconocer tres fases, y que siguen una secuencia única:

* Fase 1: Percepción (del estímulo)

* Fase 2: Análisis y elaboración (de la respuesta)

* Fase 3: Ejecución (del gesto motor)

De las tres fases, sólo podemos observar la última. Pero no podemos negar que un velocista escucha el disparo, y no es hasta entonces que empieza a moverse, si es que no quiere comenter una partida en falso. Existe, por lo tanto, un control racional sobre el movimiento. El corredor decide moverse o permanecer inmóvil, analizando constantemente la información que recibe del exterior.

Gracias a la comprensión de la estructura en que se funda la velocidad de reacción, el entrenamiento de la misma puede verse sensiblemente mejorado si se buscan ejercicios que apunten a desarrollar las dos primeras fases del sistema, y no sólo la última. Cuando realizamos trabajos de reacción donde sólo variamos las condiciones de salida (de sentado, de parado, de espaldas, etc.) estamos olvidando las fases de percepción y análisis.

Para lograr una metodología completa, es necesario variar los estímulos, teniendo en cuenta que también pueden ser visuales o táctiles, con todas las variables que la imaginación pueda aportar. También hay que trabajar sobre la segunda fase, creando situaciones de fácil resolución, donde el ejecutante deba realizar un rápido análisis de la situación antes de ejecutar. Un ejemplo de ésto sería “si digo blanco me quedo, si digo negro salgo corriendo”. Si el estímulo es visual: “si muestro una tarjeta roja me quedo, si muestro una tarjeta verde salgo”. Finalmente, si el estímulo es táctil: “si toco mano derecha salgo, si toco mano izquierda, me quedo»

No comments yet.

Join the Conversation