Aprender a perder (II)

Una vez que acordamos que ganar no es lo importante en las categorías de base y que somos los entrenadores quienes tenemos que difundir ese mensaje y predicarlo con el ejemplo, se imponen ciertas cuestiones importantes con el objetivo de formar a nuestros futuros jugadores y jugadoras.

La primera sin duda es la rotación que permite la participación de todos los jugadores, sin importar su nivel ni experiencia. A esta altura debe estar claro que al Handball se aprende jugando, uno puede entrenar infinidad de horas pero si no tiene minutos en cancha se aprenderá poco y nada. ¿Hay estrategias para permitir la rotación y aún así buscar rendimiento? ¡Seguro! Hay jugadores que son mejores para empezar un partido y otros para cerrarlo, hay jugadores que pueden jugar mejor con la presión del tiempo corriendo y otros no, aunque sin duda es necesario que TODOS experimenten estas sensaciones.

Mi planteo es el siguiente, si comenzó el segundo tiempo y mi equipo va bien, llevamos el partido parejo, el otro equipo es difícil y se que tengo en el banco chicos que no tienen el nivel aún para cerrar el partido o no nos consta con seguridad ¿que hago? Mi respuesta es: los pongo a jugar. Nunca si la experiencia es casi nula, porque tampoco es grato que el chico pase por una situación de frustración cuando recién comienza, pero si para que aprenda y vivencie. Yo se que él en ese momento quizás no pueda, pero invierto en mi jugador, apuesto a futuro, me permito perder un partido de infantiles o de menores en pos de ganar en Juveniles y con el objetivo de formar mi jugador, de darle experiencia.

Otra cuestión determinante es la rotación en los puestos, en las categorías de base no se deben generar “especialistas”, cuando mis jugadores infantiles me dicen: ¿de que juego profe? DE TODO les contesto, porque hay que moverse y defender por todos lados ¿de que me sirve proponer una marca zonal en esa edad? Cuantas veces vemos a un menor que porque es grandote y morrudo va de pivote, los dos años de menor se la pasa entre los defensores. Pero resulta que a los 17 se estiliza y es flaquito y mide 1,85. Nosotros desperdiciamos una edad donde podría haber adquirido desplazamientos y habilidades encasillandolo en un puesto específico. Lo mismo en defensa, los chiquitos todos a defender en el exterior ¿por qué? ¿cómo sabemos que ese chico no va a crecer? ¿por qué no darle la oportunidad de aprender y explotar su velocidad? Y de nuevo la situación, quedan 15 minutos, gol a gol, yo se que con tal jugador en el pivote me aseguro recepción y potencia física ¿que hago? Lo pongo de central, y le doy la chance de que experimente, que aprenda y se haga un jugador capaz y completo. Pierdo el partido quizás, pero le di a mi jugador la chance de probar, de experimentar, contribuí no sólo en su formación deportiva si no motriz. Ya que la calidad y cantidad de desplazamientos de la segunda línea no es igual a la primera. Debería ser obligatorio para los entrenadores que los jugadores por año jueguen en 4 puestos diferentes, es la mejor manera de aprender y llegar a grande sabiendo resolver. ¿Cuántos jugadores conocemos que sólo defienden en un puesto? ¿Es su culpa o de la formación que no se lo propuso ni se lo permitió?

Contribuyamos a la formación, para la competencia siempre hay tiempo. Los chicos no son adultos en miniatura, son chicos y el principal objetivo de las categoría de base DEBE ser DIVERTIRSE y luego APRENDER, ¿ganar? Mas adelante.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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