¿Extorsión o salida elegante?

Lamentablemente hay una situación que tiende a repetirse en estos tiempos de crisis que atraviesa la liga Asobal española. Hay muchos jugadores que se ven obligados a abandonar sus clubes solamente para buscar un lugar donde poder cobrar, es triste pero cierto. Muchos jugadores incluso resignan competitividad en pos de una estabilidad económica.

Antes de adentrarnos en los casos específicos debemos aclarar que los jugadores son profesionales, o sea que el Handball es su medio de vida e independientemente de las ganas, los títulos, la hinchada y lo que sea no pueden vivir del aire y necesitan tener sus sueldos.

La temporada pasada cuando Antonio García dejó el Granollers no sólo tuvo que resignar la deuda que el club mantenía con él si no que tuvo que poner dinero para poder ser transferido al Ademar de León, una situación incomprensible y que sólo puede ser entendidad en el deseo del jugador de pasar a una realidad mejor, no sólo económica si no deportiva, ¿recuerdan las “barbas del Granollers”? Lo tremendo es que actualmente el jugador sufre la crisis del Ademar y le adeudan más de 4 meses, lo que podría obligarlo a una nueva transferencia, esta vez a Francia donde parece que el Nantes está interesado en hacerse con todo su talento.

El otro caso puntual es el de Gedeón Guardiola, pivote del San Antonio quién podría ceder su deuda a cambio de su pase para poder incorporarse al Rhein Neckar Löwen alemán donde justamente el dinero no es ningún inconveniente.

Aquí se da una situación con varias aristas para analizar, lo ideal sería que si los jugadores tienen una cláusula de recisión y ésta es igual al monto adeudado se pueda pactar una salida de común acuerdo ya que en definitiva las cuentas quedarían saldadas. Aunque me permito agregar que el club que no cumple pierde cierto derecho de reclamar por un contrato que teoricamente iba a pagar religiosamente todos los meses. Está claro que los clubes no actúan de mala fe si no movilizados por la terrible crisis económica, pero esto es profesionalismo y no hay espacio para los sentimientos cuando los jugadores no cobran. Entonces decíamos, si los montos son igual puede que sea una salida elegante. Ahora, ¿que sucede si lo adeudado al jugador es mayor? ¿Es justo que resigne dinero para ser transferido? Me parece una situación un tanto extorsiva y que debería ser contemplada por la asociación de jugadores.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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