Un tema delicado

Pretender no mezclar la política con el deporte es un error en si mismo, la definición de la palabra política significa “La cosa de todos” o sea que todos hacemos política todo el tiempo, nos guste o no, seamos concientes o no. Con cada acto o cada pensamiento estamos haciendo política.

Ahora bien, el deporte como propaganda política es algo bien diferente. Históricamente muchos regímenes y gobiernos han utilizado al deporte y a los deportistas, bien como estandartes o bien para mantener la masa ocupada con otras cuestiones. Los primeros fueron quizás los romanos con aquello de “pan y circo” la plebe entretenida con los leones y gladiadores dejaba en manos de unos pocos el destino de su civilización. También podríamos mencionar los Juegos Olímpicos de Berlín, ante la atenta mirada del Fürher para probar la supremacía de la raza aria, afortunadamente Jesse Owens le dio una lección de igualdad y derechos humanos. El Madrid ganó 5 Champions con Franco, nos guste o no el Mundial 78 fue bajo la dictadura y así podríamos seguir.

El controversial spot sobre las Malvinas saltó a la luz hace unas semanas, y en el programa de Hernan De Lorenzi, Handball de Primera el jugador de River Pablo Portela contó que se lo ofrecieron y lo rechazó. También se lo ofrecieron a Leonardo Maciel, quien también declinó la propuesta. La razón de la negativa en ambos casos no es tan política, la empresa que solicitó deportistas olímpicos no aclaró en ningún momento si sería un spot o una publicidad, dijo que “la venderían al mejor postor”. También le ofrecían que su nombre no figuraría en los créditos, lo que cabe preguntarse es “¿para qué querían entonces deportista olímpicos si iba a ser anónimo”. En fin una cuestión poco transparente a la que los chicos se negaron con toda lógica.

Ahora viene lo complejo, a partir de este párrafo la cuestión se complica porque todo lo que viene si es política. Yo les podría decir que me parece el spot, ustedes me darán sus opiniones, algunos me dirán que opinan del gobierno, yo les diré lo mio. Pero lo que está claro es que cada uno podrá pensar lo que crea correcto, e inlcuso podrá interpretar lo que quiera interpretar.

Yo particularmente creo que los deportistas no deberían hacer propaganda política, pero si creo conveniente que se manifiesten sobre temas trascendentales e importantes. Los deportistas tienen una llegada masiva a toda la sociedad y sus movimientos genera infinidad de repercusiones. Por ejemplo me gustaría escuchar opinar a los futbolistas que ganan millonadas de dinero sobre el hambre en el mundo, o la recesión europea. Sin embargo algunos parecen vivir en un mundo de fantasía donde el dinero los abstrae de la realidad.

Pablo quiso evitar todo tipo de conflicto y me parece perfecto, leía que alguien le decía “vende patria” si no fuera por lo triste me daría gracia. Vende patria fueron los milicos que se rindieron, que mandaron pibitos de 18 años con zapatillas topper a las islas, vende patria fue en los 90 cuando regalamos todos nuestros recursos, Pablo sólo se manifestó en contra del spot, no en contra de Malvinas, ni a favor, ni nada de eso. Pero ¡cuidado! Tampoco me gustaría quedar del lado de los oportunistas que aprovechan cualquier circunstancia para criticar al gobierno, ya dije que no es mi intención expresar mis ideas, pero así como no se puede utilizar a Pablo para el spot tampoco se puede utilizar su negativa para ponerlo en un lugar de “afortunadamente representa a los que pensamos diferente”. Portela no pensó ni en contra ni a favor políticamente, manifestó su deseo de centrarse en la preparación exclusivamente deportiva y me parece perfecto. Hagamos lo mismo nosotros, quien quiera expresar su punto de vista que lo haga, pero no utilicemos ni a favor ni en contra a un chico que es una excelente persona como Pablo Portela para hacerlo.

Tampoco podemos perder de vista que Pablo Portela cuando está en la Selección Argentina nos representa de alguna manera a todos, y representa al Comité Olímpico, entonces la decisión no es sólo suya, no se explico bien el concepto. No puede hacer lo que se le ocurre y actuar como quiera, es uno de los preceptos de pertenecer a un equipo y representar un país.

Desde ya les aclaro que no pretendo entrar en una discusión sin fin ni sentido, no me interesa. Yo tengo mi opinión claramente formada y uestedes tendrán la suya. Yo creo que Pablo hizo lo correcto, me consta que es un excelente tipo y no tolero que lo critiquen injustamente ni que lo utilicen quienes quieran demostras su oposición. Pablo es lo que es, un gran jugador de Handball, inmiscuirlo es estas rencillas es vil y cobarde.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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