Se viene el día D

Argentina cayó ante Suecia por 13 a 29, el partido terminó con una diferencia excesiva producto de que Suecia aprovechó mucho los errores no forzados y de que Argentina sobre el final rotó bastante teniendo en cuenta el complicado partido que tendrá el lunes.

Quisiera antes de analizar el partido propiamente dicho hacer una aclaración, que Argentina le haya ganado a Suecia en el último mundial, donde los suecos para colmo eran locales, no quiere decir que a partir de ahora les vamos a ganar cada vez que juguemos. Creo que eso está muy claro. Es cierto que este equipo sueco no es aquella generación dorada de los 90, y que encuentro jugadores como Doder o Larhom que francamente no parecen estar al nivel de lo que históricamente es la selección de Suecia, por su parte Argentina tiene una dupla de grandes arqueros como Schulz y Garcia, tiene un conductor brillante como Seba Simonet y un jugador determinante como Gonzalo Caoru, además de gozar con el privilegio de tener al Chino Simonet un crack fuera de serie, tanto es así que de los 4 partidos que jugó Argentina hasta el momento en 2 fue tomado personal (revisemos en la historia cuando han tomado personal a un argentino en una competencia mundial). Partiendo de estas dos premisas ciertas (SUE no es candidata y ARG está en un gran momento) no se puede llegar a la conclusión falsa de que los Gladiadores están obligados a ganar, es elemental. Los suecos juegan al Handball desde las cavernas, tienen historia y tradición y además en este equipo cuentan con un jugador como Kim Andersson que si bien hoy no tuvo un partido brillante obligó a la defensa a ocuparse de él permanentemente, una dupla de extremos de primer nivel mundial (Ekberg además jugó el mejor partido de su vida) y un sistema de contra casi perfecto.

Yendo al partido la primera mitad fue muy buena, Argentina se fue al descanso perdiendo por 4 pero podría haberse ido, por 2, empatado o ganando. En este punto si hubo situaciones y momentos donde el equipo de Gallardo no jugó bien. Tuvo demasiadas pérdidas, y eso ante un equipo como Suecia se paga carísimo. No tuvo continuidad en el ataque posicional lo que dificultaba la posibilidad de lograr lanzamientos externos que puedan superar la defensa 6-0 sueca, que estaban dispuestos a no dar ni siquiera un paso adelante. Pese a eso hubo dos lanzamientos de Migueles y uno de Ricobelli muy buenos, Seba Simonet no encontró con claridad a Carou en el juego interno y el Chino si no era tomado personal se veía obligado a atacar demasiado 1 vs 1 a una defensa que tras haberlos dejado en ridiculo el último mundial lo estaba esperando con el cuchillo entre los dientes. Además no conseguía goles por el extremo y como si esto fuera poco Sjostrand (como para hacerme quedar mal) atajó porcentajes inesperados.

Sin embargo promediando la primera mitad Argentina ajustó la defensa y obligó a tomar decisiones a Doder y Du Reitz que era el mejor negocio al que podía apostar nuestro equipo nacional. Tanto fue así que Doder dejó su lugar a Peterssen (que es extremo) y Du Reitz a Larhom. Matias comenzó a atajar, pero en ataque seguía trabado y poco claro. En situaciones cúlmines hubo errores clave, por ejemplo en la exclusión de Jernemyr Argentina perdió la superioridad 0-2 y además sufrió una exclusión. Y reitero que en este nivel esas cosas se pagan carísimo.

El segundo tiempo fue muy duro para nuestros Gladiadores, Suecia contra atacó a placer y en muchos momentos los nervios y la intención de descontar la diferencia hacían cometer aún más errores y tomar peores decisiones. Ekberg se consagró como el jugador del encuentro (aclaremos que lanzó en situaciones cómodas también) y Gallardo dio minutos a todos sus jugadores.

Mi pregunta es ¿cambia en algo esto el plan original? Seguro que ni a este grupo ni a nadie le gusta perder, pero Argentina vino a ganar dos partidos, uno ya está el otro es el lunes y en lo ÚNICO que hay que pensar es en eso. En nada más. Vamos Argentina

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