La necesidad de ser coherentes

Siempre está presente el debate sobre si el deporte profesional o de alto rendimiento se condice con los preceptos de oro del deporte en general. Esos preceptos que incluyen a la salud, el juego limpio, la solidaridad, la sana competencia y la nobleza entre otros.

Parece que todos nos hemos corrompido, o hemos lentamente aprendido a convivir con la trampa. En todas las instancias cuando se conjuga el verbo GANAR hay gente que pierde los papeles. He presenciado en numerosas oportunidades situaciones de una red rota, lanzamiento, la pelota pasa por el agujero y el árbitro (que debería haber chequeado el estado de las redes antes del partido) por una cuestión óptica da saque de arco. El equipo perjudicado se vuelve loco, y ¿el favorecido? Se hace el distraído, en todos mis años jamás vi a un colega jugador o entrenador decir “fue gol”. No podría el entrenador cooperar y ser honesto con el juego ¿o a partir de un error vale todo mientras me favorezca? (y si no miren el informe de Duro de Domar y lo que cuenta Cachito Vigil).

Ahora parece que se puede ir más allá, además de intentar tomar ventaja de una situación, los entrenadores han decidido ser parte activa de la falta de ética, la falta de moral y lo peor en lo que puede caer un conductor. Hacen trampa por si mismos, miren el video donde el entrenador Serbio agarra de la camiseta a una jugadora noruega

http://youtu.be/pZ8K1fRwslE

Y también repasamos el caso de Prokop, el entrenador del Hyppo que entró a la cancha para tomar a una jugadora y evitó así un contra ataque franco, saboteando el resultado del partido.

Una vez vistas las dos acciones me pongo a reflexionar. ¿Qué puede llevar a un entrenador a hacer algo así? La ambición de ganar puede trastocar los valores de tal forma, ¿o es una cuestión de educación y formación de cada uno? Imaginense a los organizadores del torneo, en donde además se disputará el mundial Femenino; hermoso ejemplo el entrenador agarrando a una rival de la camiseta. Sin duda LAMENTABLE.

Pero sin duda lo que más me sorprende son las declaraciones de la EHF, quien ya adelantó que no tomará medidas. Y lo peor es que la Federación puede actuar de oficio, o sea viendo este mismo video. Se que algunos me dirán que el agarrón es mínimo y no modificó el desarrolló de la jugada (no pasa lo mismo con Prokop) pero ¿y los valores? ¿Qué ejemplo le da a los jóvenes serbios que se acercan al Handball este señor cometiendo semejante bochorno? La EHF sienta un precedente, nos dice “vale sujetar a las jugadoras, siempre que sea un poquito eh” Es absolutamente incoherente, todos los actores debemos bregar por un juego limpio, ¿el arbitro no lo vió? El jugador puede ayudar, la honestidad ante toda las cosas.

Un entrenador que conduce un grupo, que representa a un país, que es símbolo de todos los amantes de ese deporte en su país no puede cometer un acto de esta bajeza. Es triste, lamentable, inaceptable y merecería una sanción ejemplar. Y si la EHF no lo sanciona lo mismo, ¿con que autoridad moral organizarán los próximos torneos? ¿Vale todo? No, así no.

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