Esta vez fue para ellos


Los Gladiadores cayeron en su segunda presentación ante la Selección Brasilera por 24 – 20 en lo que fue un clásico disputado con una gran intensidad, y que se definió recién sobre el final. Una derrota que duele pero no resulta definitiva ya que faltan todavía tres jornadas completas.

Incomodidad permanente

Eso sintió Argentina durante los 60 minutos que duró el partido, sobre todo en la fase ofensiva. Y cláramente lo podemos echar toda la culpa a los dirigidos por Jordi Ribera, y por supuesto a él también.
Una gran propuesta del entrenador español que logró dejar al conjunto argentino en tan solo 20 goles y sobre todo le generó 19 pérdidas. Con un Felipe Borges de gran trabajo en el avanzado, defendiendo bien arriba al central y evitando muy bien los cruces en la zona central y las permanentes transformaciones del armador y la presión a los extremos para que no reciban o lo hagan detrás del lateral, dificultando las tratectorias. Además, sobre todo cuando Diego Simonet estaba en el lateral izquierdo, Zeba tomaba mucha profundidad lo que dificultaba aún más el circuito de los de Dady. Argentina no encontró mucha variante para este sistema defensivo más allá de los intentos individuales de Diego y Fede Vieyra en los laterales.

En defensa Argentina defendió bien, como nos tiene acostumbrados con P. Portela y Carou en el centro, pero tuvo problemas para controlar a Zeba y Arthur en los laterales, quienes a partir de la transformación del restante primera línea jugaban con mucha agresividad ante la 4 -2 en la que quedaba la Selección Nacional.
Por suerte para nosotros y para lo que resta del Mundial, la tarea de Matías Schulz volvió a ser como las que nos acostumbró en Suecia 2011, parando buena cantidad de pelotas y sobre todo de manera constante durante todo el partido.

El primer tiempo el equipo brasilero se fue un gol arriba en el tanteador, tras un cierre malo de nuestra selección que consiguió la pelota a falta de 20 segundos para el fin del mismo con el partido empatado.

Durante el segundo tiempo Brasil arrancó mejor, pero Argentina logró meter un parcial de 3 – 0 con un par de robos de Fede Fernández y goles de todos los colores de Dieguito para ponerse arriba. El desarrollo de la segunda mitad fue cambiando gol por gol, pero Los Gladiadores seguían estando mal adentro de la cancha y continuaban las pérdidas, pero además aparecían algunas exclusiones que complicaban el partido.
Llegando al final, Argentina abrió su defensa y aprovechando un 6 vs 4 parecía que recuperaba la bola para empatarlo, pero Chiuffa clavó un pie firme desde el extremo a falta de dos minutos que fue definitivo.

El final fue 24×20 para los de Jordi, que quedan ahora con 2 puntos al igual que los de Dady y con un panorama similar. Ambos deben enfrentar a Francia y Túnez y a un europeo más. Falta mucho y es casi imposible especular con resultados porque sabemos que, salvo Francia tal vez, cualquiera puede perder con cualquiera. A descansar y por Alemania. ¡Vamos Argentina!

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