Lo que nos dejó el Mundial (Parte I)

La previa

Debemos reconocer antes de comenzar el análisis que todo lo que se habló y dimensionó en la previa del Mundial influye directamente en el desencanto generalizado que reina en la actualidad. A mi me sucede con el cine, cuando me dicen «andá a ver tal peli que está barbara» mi expectativa es tan alta que suelo desilusionarme. Con el Mundial trato de hacerlo diferente y entender que en un torneo ecuménico hay múltiples variantes que afectan al desarrollo, el rendimiento y el resultado.

Todo lo que nos imaginamos, soñamos y previmos hoy nos hace caer desde más alto. Este equipo nos puso el listón muy alto, pasamos de no ganarle a un europeo a querer liquidar a Alemania, los creadores del deporte. Debemos hacernos cargo de toda la carga emotiva que nosotros mismos generamos, independientemente de que el equipo nos invite a soñar.

La realidad y la actualidad

Argentina es y seguirá siendo un equipo en formación, con varios jugadores jóvenes y en pleno desarrollo. Eso nos ubica en otro plano del planeta Handball, hay equipos como Francia, Dinamarca que son hiper profesionales, y otros como Alemania que pese a encontrarse en un momento de transición (está entre los 8 igualmente) que tienen mas de mil juadores profesionales para seleccionar en su equipo nacional ¿nosotros cuántos tenemos?
Fernando Capurro en la previa dijo que para repetir lo de Suecia algunos números deberían ser igual de elevados que en aquella oportunidad, por ejemplo los porcentajes de paradas de los arqueros, que convengamos fue un tanto excepcional. Matias contra Suecia rozó el 50%. Todos los análisis no pueden partir de la victoria ante Suecia, fue un gran partido, épico e histórico, pero seamos francos: de 10 partidos es probable que a Suecia le podamos ganar 1 o 2, y contra Argelia probablemente de 10 ganemos 6 o 7, lamentablemente ayer tocó perder.
Pero si seguimos encumbrados sobre la victoria sueca concluiríamos que estamos apenas por debajo de Francia y muy por encima de todos los europeos.

Hay que tener bien claro donde estamos parados y cual es el punto de partida. Para empezar en este Mundial el plantel no fue el mismo, por recambio, decisión del entrenador o lesiones fueron muchos los nombre nuevos. En apenas 2 años quizás no era lo mejor o si, pero lo cierto es que no era el mismo equipo. Dos de los jugadores estuvieron más tiempo luchando para rehabilitarse que en una preparación plena. Y el caso de Diego Simonet es entre milagroso y extraterrestre, cualquiera de nosotros con bota hasta el 28 de Diciembre hubiese sido incapaz de jugar, el Chino no sólo jugó si no que fue figura en todos los partidos, incluyendo Montenegro y 9 goles a Alemania.

Hoy en día los equipos se preparan para jugar contra Argentina, antes quizás no había demasiada información sobre Los Gladiadores, hoy conocen nuestros puntos fuertes y débiles, el caso de Brasil fue emblemático, tenían muchas respuestas sobre todo defensivas para la mayoría de las acciones blanquicelestes. El partido fue preparado a la perfección, tras varias victorias argentinas el clásico sudamericano cambió de dueño.

Los Gladiadores ya no sorprenden como antes, Ekberg, Borges y demás miran videos de Matias Schulz, conocen sus movimientos básicos y estudian los lugares donde le meten más goles. Al Handball de primer nivel se juega así, la parte pre partido es casi tan importante como el partido en sí. Si desconocemos esto, desconocemos el juego.

Seguiremos entregando más analisis, criticos y respetuosos y lo más objetivo posibles sobre la actuación Argentina en el Mundial de España

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