La hora de jugar

Debut ChinoLa enseñanza deportiva es una de las cosas que más ha evolucionado en los últimos tiempos, si tenemos en cuenta de que forma se entrenaba hace 30 o 40 años veremos que en la actualidad los métodos son absolutamente diferentes. Hay cuestiones que atraviesan a la mayoría de los deportes de equipo como la incidencia del factor físico, si bien coincidimos con Paco Seiru Lo, el célebre PF del Barcelona, quien afirma que no hay que formar un atleta y luego un jugador; todos estamos de acuerdo que hoy cuánto más alto es el nivel, mayor es la exigencia física. Esto es una de las cosas que hace incomparable al deporte con épocas pasadas, la velocidad a la que se juega y la incidencia de la fuerza, la potencia, la velocidad y la resistencia son tremendas, y no es que antes era mejor o peor, simplemente se evolucionó. Otra de las cosas que están bastante claras en la actualidad, aún en categorías inferiores o niveles no tan profesionales es que en la confección de los entrenamientos se debe tener en cuenta si o si la posibilidad de transferir estos a la situación real de juego. Aquellos “drilles” o situaciones de pasar enfrentados una hora la pelota se van dejando de lado. Peor aún, cuando creíamos que copiando al lanzador de jabalina podríamos lograr un mejor lanzamiento al arco, sin tener en cuenta que no hay nadie que se interponga con el lanzador de jabalina y por lo menos hay 1 defensor y 1 arquero que lo hacen con el jugador de Handball. Aquellos ejercicios con conos y pasos, para lograr el 1-2-3-salto y tiro, van dejando lugar a formas mas creativas y de exploración por parte del propio jugador, al fin y al cabo en un partido un jugador no está obligado a hacer 3 pasos, si no a lanzar en una situación beneficiosa para conseguir el gol, sea esta con uno, dos, tres o ningún paso.

Y la cuestión de la que vengo a hablarles hoy, es la cuestión del juego. Cuánta importancia tiene el juego formal en los entrenamientos. Hay dos extremos que son igual de malos, aquellos entrenadores tan obsesivos que se la pasan inventando y machacando con ejercicios, tanto que no dan espacio para la situación de juego; y por más que esos ejercicios tengan transferencia directa al partido, la situación real no se da.

Y el otro extremo tan malo como este es aquel entrenador que juega prácticamente todo el tiempo pero sin consignas ni intenciones, hay partido y el partido transcurre sin intervenciones ni propuestas. La experiencia es igualmente buena para los jugadores, pero se pierde la posibilidad de aprender y guiar esa experiencia para alguna mejora (por ejemplo jugar siempre en inferioridad, o con una defensa mixta, o dándole doble valor a los goles de contra, etc, etc).

¿Por qué es importante jugar para aprender a jugar al Handball?

EntrenamientoLa primer respuesta por más obvia que parezca es porque es la situación real para la cual nos preparamos, podremos pasar infinidad de pelotas, lanzar de muchas formas, pero si no lo hacemos en un partido no tiene ningún sentido. Todos los jugadores del mundo, chicos y grandes, minis y mayores queremos jugar, vamos al club para jugar, nos gusta entrenar, nos gustan las pesas, pero nada se compara a jugar. Me atrevo a decir que todas las demás actividades que se dan alrededor del Handball (arbitraje, entrenadores, dirigencia) son todas sublimaciones de las ganas de jugar. Esto es una opinión meramente personal, pero a todos lo primero que nos gusta es jugar, luego esas ganas pueden depositarse en otros lados, por falta de interés, porque se cumplió un ciclo, pero el deseo primario es estar adentro de la cancha.

La posibilidad de jugar nos brinda placer y nos conecta con nuestras experiencias más primitivas. En la situación real del partido el jugador está obligado a poner en practica lo que vino aprendiendo e incluso a generar nuevos aprendizajes que van surgiendo de la misma situación de juego, es un circulo constante entre lo que se y lo que tengo que aprender, un ajuste permanente que va construyendo al jugador desde que inicia su carrera hasta el mismo día que decide abandonarla. Siempre se aprende, a los 10 y a los 48 años.

La situación de juego es optima para aplicar lo que sabemos, para entender el por qué de tal o cual cosa, por ejemplo ¿por qué conviene pasarle de pique al extremo? Facilita la recepción, evita la intercepción, si el defensor la toca con el pie la pelota sigue en poder del equipo que ataca ¿Se deben pasar todas las pelotas de pique al extremo? Por supuesto que no, cada situación es diferente. La única forma de aprenderlo es en el partido, en la situación jugada. Además el jugar le da sentido a todas las cosas que el jugador aprende, meter un gol en un ejercicio donde un jugador lanza 15 veces no es lo mismo que meterlo en un partido de entrenamiento, y tampoco es lo mismo meter un gol en un partido de entrenamiento que meter un gol superando a Dinart y tirándole un globo a Omeyer. La situación de partido le da un valor a las cosas que puede o no puede hacer un jugador. La situación de juego debe estar englobada dentro de la planificación del trabajo, es importante que el partido no sea solamente “los últimos 15 minutitos para terminar el entrenamiento” o peor aún “una horita porque hoy no hay mucho que hacer”.

Nada de eso, tampoco el entrenador puede cortar el partido cada 40 segundos para corregir o intervenir, pero si que debe haber pautas claras. Cuando se trata de jugadores adultos las pautas tácticas deben ser concisas de acuerdo a lo que se busque, y debe haber una intencionalidad bien clara, por ejemplo “¿Cómo atacar un 5-1?” Entonces un equipo defenderá 5-1 y el otro buscará con conceptos previamente trabajados superar esa defensa. Cuando hablamos de categorías de base donde la cuestión táctica aún no está tan evolucionada, podemos reglar esa situación de juego de forma que se cumplan los objetivos que el entrenador se propone.

Por ejemplo:

  • “quiero que mi equipo mejore la fase de organización”

Regla: debe haber 15 pases antes de poder lanzar al arco.

  • “Mi equipo no sale mucho de contra ataque”

Regla: gol de contra vale dos, gol de contra apoyado vale tres.

  • “mi equipo comete muchas faltas pero no recupera pelotas”

Regla: cada intercepción se anota como gol.

Obviamente que la sola presencia de la regla no genera un aprendizaje, pero si desde la entrada en calor se va trabajando el concepto, se planifica y elabora durante un periodo coherente de tiempo con este juego reglado seguramente veamos mejoras en los aspectos que habíamos diagnosticado como a mejorar. Muchas veces la falta de espacio físico hace que sea imposible jugar y es realmente un contratiempo. Al menos una vez por semana cualquier equipo debería poder jugar al menos la mitad del tiempo del que va a jugar el fin de semana, caso contrario el entrenamiento puede estar buenisimo pero habrá muchas situaciones que no se llegarán a desarrollar, ni siquiera a presentar.

La motivación es fundamental a la hora de aprender, siempre se dice que para aprender se necesita “uno que enseñe y otro que tenga ganas de aprender”, sin ganas no se aprende nada de nada. Y la hora de jugar es la hora de mayor motivación como ya había mencionado con anterioridad, si los chicos o los jugadores van al club sabiendo que van a jugar lo hacen mejor predispuestos, incluso conectan mejor la idea de “ah, este ejercicio es para esta situación” y el aprendizaje es más consciente y mucho más significativo.

Entonces mi opinión es que puede ser por cualquiera de los motivos anteriores, pero es fundamental que se juegue. ¡A jugar!

Bruno Ferrari

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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