(Mal) Acostumbrados

pfMuchas veces la vorágine del día a día, la rutina de lo cotidiano y también las ganas y la pasión de entrenar no nos permite pensar y reflexionar. Quizás tampoco tenemos con que comparar, o creemos que lo que nos tocó está bien o hasta que es justo.

Me refiero a la cuestión de infraestructura y los materiales, a las condiciones en las que entrenamos y entrenan en general los jugadores de los clubes en Argentina. Es muy frecuente que dos categorías compartan el espacio, por ejemplo infantiles y menores o menores y cadetes. De esta forma en realidad nunca ninguna de las dos categorías goza del espacio completo. Usted amigo lector me dirá “no es tan grave” “se puede trabajar bien igual” “los chicos aprenden de todas formas”, pero ¿ustedes se imaginan a las inferiores de un club de fútbol de primera compartiendo el espacio? ¿o con jugadores amontonados? ¿creemos que las inferiores del Kiel o el Flensburg tienen problemas de cancha? Claramente la respuesta es NO.

Está claro que ganar espacios y construir canchas no es soplar y hacer botellas, pero debe existir una intención clara y decidida, un plan de apoyo al deporte, que los clubes puedan recibir subsidios y préstamos para tener espacios más dignos y mejores. Seguramente los expertos en marketing y en management deportivo tendrán mejores ideas y respuestas que yo, se me ocurre algo similar al plan PROCREAR pero donde los beneficiarios puedan ser los clubes y recibir préstamos y ayuda económica que les permita tener mejores condiciones.
Incluso podríamos decir que muchos clubes han hecho reformas notables en sus instituciones, como Vicente Lopez, Quilmes, Lomas, Estudiantes y muchos más que quizás no construyeron pero pintaron o ampliaron o colocaron tribunas nuevas, todo a pulmón o fruto de una buena gestión dirigencial.

De esta forma no sólo los jugadores podrían entrenar mejor, si no que se podrían plantear muchas situaciones que hoy sin impensadas. Por ejemplo que se puedan realizar encuentros de infantiles donde en lugar de jugar un partido de 40 minutos contra otro club los chicos puedan jugar varios encuentros con varios clubes. Hoy en día los únicos clubes que yo conozco que poseen más de dos canchas reglamentarias son Estudiantes de La Plata, San Lorenzo, Ballester y Argentinos Juniors (invito a los lectores a que comenten con aquellos clubes que no alcanza mi conocimiento).
¿Se han preguntado por qué las inferiores damas juegan desde siempre los domingos? Uno de los motivos es que no hay canchas para que las tiras tanto de varones como de mujeres jueguen el mismo día (tampoco hay cantidad de árbitros, es cierto) Pero piensen que bueno sería que se pudiera jugar los sábados en inferiores y que esas menores y cadetas puedan almorzar los domingos en su casa en lugar de estar recorriendo el conurbano para jugar UN partido de Handball.

Otra cuestión a la que los argentinos estamos mal acostumbrados desgraciadamente es a entrenar y trabajar con material de mala calidad. Las pelotas no son buenas, no son duras y hasta ¡no son redondas! (los invito a ver algunos modelos de Penalty, no son esféricas, son polígono). ¿Por qué? ¿Por qué no podemos contar con una pelota como la gente? ¿Por qué hay que poner sillas en lugar de conos de goma?

Lejos estoy de ser pretencioso, o de desconocer la realidad de los clubes. Se perfectamente que hay muchos clubes que se construyen a pulmón, con gente que dona generosamente su tiempo para conformar una comisión, con entrenadores que cobran poco o muy poco y con padres que acompañan generosamente a sus hijos en la aventura de ser jugador en Argentina. ¿Pero no podríamos pretender que al club lleguen materiales de afuera? ¿Por qué no? Con mejores materiales los chicos aprenderían mejor, con mejores jugadores nos beneficiamos todos, la Selección Argentina, las Federaciones, los entrenadores, etc. Los clubes deben hacerse cargo ABSOLUTAMENTE de todo, viajes, arbitrajes, materiales, sueldos, son los jugadores y los clubes los que hacen girar la gran rueda del Handball ¿Por qué no pedir ayuda? De otra forma es imposible el crecimiento.

A todos nos parece normal que todos los clubes de Handball tengan para sus mini las pelotas de PVC. Error, deberían tener pelotas 0 o 1 de calidad, que piquen bien, que no duelan al pelotinarquero y que se puedan agarrar bien para poder aprender a lanzar.
Pero los más chicos no son los únicos damnificados en falta de balones, ¿Cuántos equipos de Liga de Honor tienen 3 o 4 pelotas buenas y el resto unas felpas impresentables?
¿Cuántos cadetes salen corriendo a buscar a la bolsa o al carro en busca de encontrar esas 4 o 5 pelotas buenas y zafar de las cosas cuasi redondas que quedaron?
¿Cuánto les duraron las pelotas Mikasa? No tengo nada con la marca, pero la partida que tocó a la mayoría de los clubes fue realmente mala, la que no se rompió se deformó, y muchas veces los clubes no tienen opción de conseguir el material en otro lugar. De esta forma es muy difícil enseñar a pasar y a lanzar con pelotas que no ayudan.

Esto sin duda es una de las patas importantes en las que se deberá apoyar el crecimiento del Handball argentino.

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