Tiempo de Valientes

1festejoLlegó el día soñado, el que venimos esperando desde que terminó la final de Canelones contra Brasil. Argentina debutaba en el Mundial de Qatar y nada menos que contra una potencia mundial como Dinamarca, quisiéramos contarles en este punto para dimensionar qué es y cómo se vive el Handball en Dinamarca que cuando terminó el partido de Alemania y Polonia (nivel top mundial), aparecieron nuevas y más grandes cámaras de TV y pegaron sobre el taraflex nuevos sponsors. Dudo mucho que otro equipo en el mundo pueda generar eso.
Por eso el golpe de escena y la hazaña cobra muchísima más trascendencia, antes soñábamos con ir a un Mundial, luego festejamos un empate contra Argelia, hoy esta generación dorada nos ha puesto en la cima del mundo. El empate en 24 con Dinamarca es el golpe de escena más grande en la historia del Handball argentino.

El partido comenzó muy parejo y disputado, Matias Schulz abrió con una atajada y en el ataque Sebastián Simonet demostraba toda su madurez y capacidad de liderazgo. Argentina jugando hasta el pasivo y buscando la mejor opción. Lastimando mucho con el desdoble del central y la combinación con la segunda línea Argentina lograba una doble exclusión de René Toft Hansen y mantenerse en partido, hasta llegar a estar 2 arriba con el gol de contra de Fede Pizarro, 5 a 3 para los Gladiadores que nos llenaban el alma de ilusión. Como siempre este equipo con la actitud incuestionable, la marca distintiva de esta generación dorada, jugando con coraje y valentía cada pelota.

Pero en el minuto 16 tras la igualdad en 6 goles el partido se rompió, aparecieron las pérdidas en ataque y el show de Anders Eggert, que no perdonaba. Argentina entró en una meseta en ataque y los daneses jugaban el juego que más les gusta llegando al gol con facilidad y transiciones rápidas.
Los Gladiadores habían perdido definitivamente el norte, y con un 7-0 los de Gudmunsson jugaban sin despeinarse. Tras el tiempo muerto de Gallardo la defensa se reorganizó y lo que parecía una goleada histórica fue recortando, el primer tiempo concluyó con un importante gol de Federico Pizarro para ir descanso 13-8.

Desde el arranque del segundo se veía que Argentina había mejorado, con ideas mucho más claras y siempre de la mano de Sebastian Simonet la diferencia se fue recortando. El partido se hacía parejo pero los Gladiadores comenzaban a ganar pequeños parciales que recortaban la diferencia.
La mala noticia llegó a los 12 minutos cuando Federico Fernandez se fue descalificado, pero para comprobar por si hacía falta que HAY equipo, el ingreso de Agustín Vidal fue más que positivo para el conjunto nacional, con un gol tan imposible como mágico, una defensa con el alma y una asistencia a Querin, lo del ex jugador de Goliat fue glorioso.
Otro ingreso para la historia fue el de Fernando Garcia, el ex Ferro paró la mitad de los lanzamientos de Dinamarca cerrando un 4/9 que fue totalmente heroico.

Tras haber descansado en el banco el Chino Simonet aparecía cuando más lo necesitaban, consiguiendo goles importantes. Federico Pizarro no sólo lastimaba desde su posición o de contra, si no que saliendo por detrás del lateral generó goles y exclusiones, fintando a defensores de clase mundial y dejándolos prácticamente en ridículo.
Faltando 9 minutos Vidal con su contrarosca ponía el partido 19-20 y no sólo la ilusión crecía si no que los daneses tenían una cara de preocupación que nunca les habíamos visto en la historia.

1chainoA partir de ese momento fue un gol por gol tremendo, los jugadores más calmos que nunca, animándose a un fly y administrando los momentos de forma brillante, demostrando que el estado de madurez y de forma del equipo es óptimo.
Dos goles seguidos de Diego y uno de Sebastián Simonet ponían el partido a dos goles, y tras una defensa brillante Agustin Vidal subió la pelota con convicción y habilitó a Leo Querin para poner el 23-24 que nos hacía delirar.
Tras una pérdida Argentina tenía un minuto para empatar, Dady Gallardo pidió minuto con 27 segundos por jugar. Con una sistemática que abre el central para la carrera curva del lateral, Diego hizo lo que nos tiene acostumbrados, pasar a todo lo que se pone enfrente y empató de forma monumental.
El infarto seguía porque los daneses no consiguieron el gol de la victoria pero tuvieron un tiro libre directo que nos paralizó el corazón. Hansen tenía como mínimo 8 goles de tiro libre directo, no queríamos ni mirar. La pelota dio en el bloqueo y se desató la locura.

Gracias Argentina, gracias a todos.

Bruno Ferrari

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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