Las razones de Argentina

Tras el simbronazo de Suecia 2011, los equipos europeos tuvieron que empezar a ver a la Selección. Es decir, conocerla, analizarla, estudiarla. Porque dejó de ser sorpresa.
Sin embargo, tras dos fechas jugadas de la Copa del Mundo 2015, Argentina logró empardar a la selección subcampeona del mundo y olímpica, Dinamarca, y a otra gran potencia como es la selección polaca.


¿Cuáles son las razones? A mi entender, la primera, excede un poco lo estrictamente handbolístico. Se aproxima al “momento” del equipo. Los “Gladiadores” están atravesando un gran momento como conjunto, en lo grupal, llegando a la máxima cita en buena forma y sin lesiones, y en un momento de su vida donde la mayoría todavía es “joven” pero ya ha adquirido muchísima experiencia. Y si de tus jugadores “clave”, ninguno es demasiado grande, pero tampoco es demasiado joven, y si además han jugado varios mundiales y panamericanos (juntos, como otro condimento), y llevan trabajando muchos años con el mismo cuerpo técnico, es probable que salgan cosas buenas.

ARG-POL-19Pero vamos al handball mismo y empecemos por la fase del juego en la que Argentina más ha crecido: el Ataque posicional.
Aquí debemos distinguir los roles de los jugadores, pero hay dos de ellos que pueden destacarse en este crecimiento. Diego Simonet, desde su invaluable capacidad de desequilibrio individual, ya sea lanzando, jugando uno vs uno o asistiendo. Y Sebastián Simonet, el mayor de los hermanos, quien se ha convertido en el conductor del equipo en esta fase.
Y de éste último quiero hacer un párrafo aparte, ya que durante toda su carrera ha cumplido otro rol, pero en los últimos años ha sabido transformarse, aprender y convertirse en lo que es hoy en día.
Sebastían se ocupa de repartir el juego ofensivo de Los Gladiadores, entre ampliaciones para sus compañeros, transformaciones y algún movimiento cerrado para momentos “justos”, de manera tal que logra exprimir al máximo las virtudes de los mismos.
Entonces, como podemos ver en el video, Argentina va a combinar una transformación con uno o varios cambios posicionales, va a jugar 1vs1 cuando la escena esté “preparada” para ello, y sobre todo va a encontrar situaciones claras de lanzamiento en los momentos apropiados siendo pacientes con la pelota. Todo esto repartido por el central del Ivry de manera variada, sin abusar de Diego, haciendo parte del inicio de los ataques tanto al ala izquierdo como al derecho del ataque, ni dejando estáticos por grandes períodos de tiempo a los segunda línea.
Además, los extremos están sumamente efectivos. F. Fernandez y F. Pizarro aprovechan cada situación que se les genera. ARG-POL-71Carou es auxilio y muestra línea de pase cuando sus compañeros se atascan, o se faja con defensas cerradas para generar un poquito más de espacio para sus compañeros. Juan Pablo Fernández si bien no es el de Suecia ha tenido buenas intervenciones y suma acciones positivas. Fede Vieyra y Leo Querín saben que se necesita más del ala derecha y si bien han alternado buenas y malas le dan aire al ataque y deben seguir arriesgando.
Faltan aparecer en la primera línea Pablito y Agus Vidal. Pero independientemente de los nombres, por suerte para todos nosotros, Argentina tiene claro lo más importante de esto, que son los “por qué” y los “para qué” del juego. Todos hablan el mismo idioma, se pasan la pelota, saben lo que tienen que hacer y hasta donde. Jugando ataques largos, orientados y siempre apoyado en, por lo menos, un medio táctico colectivo. Sin dudas, la fase del juego donde más ha crecido nuestra selección. Y que lo siga haciendo.

Mariano Muñoz

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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