Los pies sobre la tierra

equi-1Mañana Argentina disputará su cuarto partido de este mundial Qatar 2015, nada menos que contra Alemania un país donde el Handball es religión; con la mejor liga del mundo y a estadio repleto en todas las categorías.

De Alemania mucho se ha hablado, puesto que llegó a este mundial como invitado, en una maniobra que no sólo no queda del todo clara si no que cae muy mal a los amantes del Handball. Se abre un debate tremendo, la IHF en pos de garantizar el nivel del torneo se reserva el derecho de admitir a los participantes, independientemente de que estos hayan clasificado legítimamente o no. Hemos tocado el tema, podríamos relacionarlo con el partido de mañana de una manera muy sencilla, Argentina acudió a su primer mundial en Kumamoto 1997 tras haber perdido la final del Panamericano 96 con Cuba en Colorado Springs. En aquel mundial de Japón nuestro equipo nacional perdió todos los partidos de su zona, incluso con Italia que nunca más volvió a jugar un torneo ecuménico desde aquella vez. Seguramente si la IHF hubiera decidido excluirlo ya que no garantizaba el espectáculo la realidad de la selección hoy sería otra, la competencia es el único medio por el cual se puede mejorar y aplicar lo entrenado, no hay fórmulas mágicas.

Una vez sorteado el grupo, que ya era muy difícil, se conoció la noticia de que Alemania reemplazaba a Australia, un equipo de la última fila de orden de mérito. O sea que de la zona original donde Argentina tenía tres duros rivales como Rusia, Polonia y Dinamarca y dos «ganables» pasó a tener 4 europeos fuertes y Arabia Saudita que reemplazó a Bahrein (afuera por conflictos políticos con Qatar). El grupo fue bautizado como «de la muerte», con el agravante de que el equipo alemán tibio que había perdido con baile ante Montenegro y sido eliminado en repechaje por Polonia es hoy una de las sensaciones del torneo.

Los teutones presentan un equipo con grandes jugadores y como si fuera poco muchos jugando por sobre su nivel como el pivote Wiencek y el arquero Lichtlein. Desde que comenzó el torneo Alemania viene de menos a más y cada vez mejor. En el partido inaugural se vengó de Polonia, derrotándolo en un gran partido donde los de Sigurdsson demostraron tanto carácter como buen juego. Luego en un partido también muy cerrado derrotaron a Rusia donde hicieron gala de toda su experiencia para manejar partidos y ayer empataron con Dinamarca, a priori candidato.

Por otro lado viene Argentina, que llegaba a Doha como campeón Panamericano, sin embargo su lugar en tercera fila de mérito no se vio reflejado puesto que los otros dos equipos sudamericanos han tenido mejor fortuna en el sorteo. Incluso en el último partido de la fecha entre panamericanos si se da lógica y los de Jordi Ribera logran la victoria accederán a cuartos de final, aunque nobleza obliga reconocer que los brasileños están haciendo un muy buen mundial.
Los Gladiadores debutaron con Dinamarca, un partido que en la previa se podía 1t-1perder y por mucho, sin embargo en una muestra de caracter y madurez lograron un empate histórico.
Luego era imposible no subirse al barco del optimismo, pero la realidad era que con Polonia podría haber pasado lo que en otras oportunidades, que el europeo no quiera más «sorpresas» y juegue un partido duro y serio y nos aplaste; nada de eso, otra vez el equipo de Dady Gallardo hizo gala de su experiencia y buen juego y jugó 60 minutos en gran nivel, ya con rasgos visibles de un trabajo bien elaborado y preparado, para corroborar (si hiciera falta) que la primera fecha no era casualidad, y que después del primer partido la carroza no se había transformado en calabaza.

Ayer cumplieron el trámite de ganarle a Arabia Saudita, hemos dicho ya que jugar como candidato no es fácil, y son muchas las situaciones en las que un equipo se manca al tener que revalidar su chapa. El nivel de Arabia no era bueno, es cierto, pero Argentina dio una saludable muestra de capacidad y de preparación, ya que muchas de las cosas que vimos el Martes en la cancha las habíamos visto previamente en el entrenamiento, Dady Gallardo pensó en un «falso» pivote como Pablo Simonet y un lateral más rápido como Pizarro. Gran trabajo de Guillermo Milano también, desde el banco y en el video.

A partir de mañana los Gladiadores dirimirán su posibilidad de avanzar a octavos de final contra Alemania y Rusia nada menos, y como si esto fuera poco

1negrollegarán luego de tres partidos lo que no es para nada un aliciente.
Este equipo demostró que nada es imposible, confiamos en ellos y estamos seguros de que las posibilidades de clasificar están intactas. Pero dimesionemos, del grupo original donde avanzar era un hecho y la única preocupación era un posible cruce con Francia hoy estamos dirimiendo el avance a la segunda ronda con dos equipos campeones mundiales, de mucha tradición y con jugadores que son auténticas estrellas mundiales como Gensheimer y Dibirov.

Lejos de abrir el paraguas ni de vaticinar resultado alguno me propongo que pongamos los pies sobre la tierra y entendamos realmente donde estamos parados hoy en día. Argentina ya no es la cenicienta, ni un resultado ocasional, esta generación y este ciclo de trabajo son una realidad, lo que implica todo un triunfo y un paso adelante en el Handball argentino, si se puede pedir más cierro diciendo que ojalá sea el primero de los pasos para que el handball en Argentina a nivel clubes e infraestructura mejore. Que así sea.

Bruno Ferrari

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