Lanzar o no lanzar, esa es la cuestión

1jichaYa no quedan dudas de que el lanzamiento externo es la capacidad técnica que puede llevar nuestro deporte a otro nivel, la capacidad de meter el gol a distancia cambia completamente la forma de entender y pensar el juego.
Sin muchos más preámbulos tener un jugador/a que puede meter el gol desde 11 metros cambia por completo la forma de jugar para el equipo con ese jugador y para el equipo al que le toca defenderlo.
Incluso me atrevo a decir que he visto situaciones en la Champions League con jugadores como Jicha o Hansen que las podría definir como incorrectas tácticamente, hablo de situaciones de todos los jugadores ocupando muy poco espacio, lanzando sobre un doble/triple bloqueo cuando quizás con un pase habría una superioridad numérica clara o cosas por el estilo, pero claro, mientras la pelota entre en el arco el romanticismo táctico queda de lado.

En relación a la capacidad de lanzar siempre se plantea la duda o la polémica por llamarla de algún modo, sobre si jugar con defensas abiertas en etapas formativas no conspira contra la enseñanza del lanzamiento a los jugadores, o genera jugadores que no pueden/saben lanzar a distancia, o directamente se ha llegado a especular que la falta de lanzadores del Handball argentino se debe a la utilización de ese tipo de defensas en la base.

Llegar a esa conclusión es una verdad a medias, y sabemos que no hay peor mentira que una verdad dicha a medias. Si es cierto que ante defensas 3:3 y 4:2 el lanzamiento externo es muy poco frecuente, ya que la primera linea defensiva está muy por fuera y se dan dos situaciones: para lanzar sin ser contactado por el defensor habría que hacerlo desde por lo menos 12 metros (en categorías inferiores casi imposible) y dos, es mucho más sencillo resolver la situación jugando con y sin la pelota, desmarques, pase y va, etc. Entonces está claro que el lanzamiento externo casi no se produce.

Pero la clave de la cuestión es trabajar el lanzamiento durante los entrenamientos en diversas formas y enfocando en diferentes aspectos, al mismo tiempo plantear situaciones para que el jugador entienda que cuando la defensa no es muy profunda, supongamos que por “x” motivo bajó, debe lanzar, esas situaciones no serán muchas pero deben ser leídas y aprovechadas. Al fin y al cabo el desmarque sin pelota se trabaja siempre y en muchas actividades y sin embargo son pocos los que se producen en partidos ante defensas 6:0 (hablando de la primera línea, aclaro).

Entonces durante los entrenamientos y mediantes juegos, ejercitaciones y situaciones varias el lanzamiento se debe trabajar y hacer mucho hincapié en el. Me atrevo a decir que practicamente el 40% del tiempo de las sesiones de entrenamientos deben estar orientadas al lanzamiento.
De esta forma mientras el jugador aprende a jugar sin pelota, a resolver en defensas abiertas que suelen tener más espacio, al mismo tiempo va trabajando y afianzando su capacidad de lanzar. Incluso en los mismos entrenamientos se deben plantear situaciones de algún juego donde el lanzamiento sea determinante, sean juegos de acertar a objetos, juegos de “quemar”, partidos con reglas modificadas e infinidad de los que se les ocurran para que los chicos puedan lanzar y darle importancia al lanzamiento.
1joanUna vez que llegamos a mayores los jugadores llegan con 7 años de trabajo de inferiores en categorías donde no hay restricciones para la confección del sistema defensivo, entonces aquel planteo de las defensas abiertas queda absolutamente de lado, ya que si en 7 años no somos capaces de generar un lanzador el problema no es de las reglamentaciones, si no de los entrenadores y de los clubes, y por supuesto de la falta de capacitación que existe, nadie se equivoca “a propósito”. Hago un paréntesis, prueben de buscar un curso de entrenadores o capacitación en Argentina, si encuentran por favor avisenme ¡lo quiero hacer y no encuentro!

Hay una cuestión innegable en cuanto al biotipo, los argentinos/as no somos jugadores “altos”, con altos digo comparados con la élite mundial. Pero también aquí hay algunas refutaciones muy a mano, sin ir más lejos el biotipo argentino es muy similar al español, y los campeones del mundo si bien quizás no cuenten con un Jicha o Lazarov, tienen muchos jugadores como Cañellas o Dujshebaev que tienen un poderoso lanzamiento, o incluso como Raúl Entrerríos a quien no le hace falta lanzar fuerte para conseguir goles desde afuera. Otro ejemplo mundial son los coreanos, que tienen todos jugadores bajos pero dominan todos los lanzamientos.

Será cuestión de ponernos a trabajar y en serio.

Bruno Ferrari

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

There are 2 comments. Add yours

  1. 16th octubre 2015 | Matias says: Responder
    Hola Bruno, quede encantado con la reflexión sobre la capacitación de entrenadores. Ahora mismo se va a dictar uno curso para Monitor, en La Plata. Y es muy cierto que algunos aspectos los dejamos pasar por alto, hace tres años que me lance formando una escuela de handball y la verdad esta buenisimo que día a día uno pueda aprender a ver esas cuestiones que tal vez las pasa por alto porque simplemente uno no las toma en cuenta. Espero poder seguir leyendo cosas así, que le de un cachetazo al sistema que tenemos y busquemos un pro en esta enfermedad llamada Handball
  2. 28th abril 2015 | Gabriel says: Responder
    Hola, muy buenos días, escribo para decir que el artículo me encantó, sobre todo por el mensaje que transmite para aquellos que nos apasiona éste deporte. Adhiero a la lucha en lo que respecta al cambio en las etapas de formación. También, consultar si se conoce de algún curso de entrenador de handball que esté disponible. Soy de Rosario, provincia de Santa Fe. Desde ya muchas gracias. Saludos atte.

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