Barcelona Rey de Europa

1momokaraBarcelona 28-23 Vesprem

En un partido donde la defensa catalana rozó la perfección, el conjunto de Xavi Pascual logró su novena Champions League. Con tanta presión como sangre en el ojo por la pasada edición donde los azulgranas dejaron escapar una semi final que tenían sentenciada a diez minutos del final, esta vez no hubo lugar para la duda. Desde el minuto cero no hubo dudas, los catalanes estaban super metidos en el partido, con una defensa tremenda respaldada por un Saric inexpugnable, pero hubo otro dato para nada menor, el hambre de Karabatic. Sus primeros goles fueron de una potencia y contudencia pocas veces vista, dando un claro mensaje “me quiero llevar la Champions”.
El plan del conjunto húngaro era cerrar el medio lo más posible, evitando que Karabatic pueda finalizar o los lanzamientos del hasta entonces goleador de la Champions Lazarov, sin embargo el partido tuvo un invitado de lujo: Eduardo Gurbindo, el ex compañero de los hermanos Simonet en Torrevieja hizo un partido perfecto, haciendo que nos olvidemos de las molestias físicas del macedonio, que sólo jugó una inferioridad numérica.

Veszprem chocó una y otra vez contra la muralla defensiva culé, pese a algunos lanzamientos externos de Nagy y Momir Ilic los húngaros jamás pudieron 1nikodesplegar el handball vistoso y cotundente que los llevó a la final en Colonia. La dupla central defensiva Sohraindó-Morros fue tan contundente como efectiva, Chema no encontró el juego interno ni con Sulic ni con Nilsson y tampoco tuvo continuidad para juntar y jugar rápido hacia afuera, todo mérito de una tremenda defensa, y quizás también sintiendo la ausencia de Carlos Ruesga lesionado. Chema tuvo que dejar la cancha por un tirón y ahí se extinguieron las posibilidades del campeón húngaro.

El Barcelona llevó siempre el partido, pese a los intentos de cambio el Veszprem no pudo meterse en partido. Con un equipo armado a medida y con la clara misión de recuperar lo que habían dejado escapar la pasada edición los catalanes alzaron su novena copa de Europa.

Decir para el cierre que fue un partido no tan vistoso como otras finales, donde las defensas se impusieron a los ataques y donde la merma física de varios de los jugadores se hicieron notar. Así y todo para los que amamos el Handball fue un espectáculo del que se aprender cada segundo.
Desatacar la tarea de Antonio Carlos Ortega que cada año llega más lejos, y que sólo ha perdido tres partidos en toda la temporada. Chapeau para el Barca que deberá pensar en como reemplazar al mejor jugador del mundo.

1kkMucho más que bronce, Kielce 28-26 Kiel

Lejos de ser un partido aburrido, o de los que son por compromiso el partido por el tercer y cuarto puesto fue de los mejores disputados en Colonia. Ese bronce no otorga ningún privilegio ni clasificación, pero afortunadamente quedan y muchos que creen en la esencia del deporte, que terminar lo más alto posible y ser lo mejor que se haya podido ser también es ganar, y que esa frase tan argenta “del segundo y del tercero no se acuerda nadie” dista mucho de ser cierta.

Desde el comienzo vimos un partido súper intenso, con mucho ida y vuelta y bien jugado. La novedad era la presencia de Michael Jurecki como pivote ante la ausencia ya desde semi finales de Julen Aguinagalde. Para que tomemos dimensión de la situación Jurecki es la estrella del handball polaco, amado en Kielce y el alma del equipo, no tuvo problema alguno en ponerse la ropa de trabajo y sumar para el objetivo, su lugar en la primera linea fue muy bien ocupado por Karol Bielecki, que desde la llegada de Talant Dujshebaev ha vuelto a ser el cañonero de nivel mundial que supo ser en Rhein Neckar Löwen.

Por su parte las zebras lejos de la final que habían disputado el año pasado buscaron de todas formas que no se repita el resultado de 2013 ante los polacos. Un juego rápido y efectivo como nos tienen acostumbrados, con un Palmarsson deslumbrante pero con Vujin y Wiencek curiosamente erráticos. Y sin la presencia de su capitán Jicha por lesión estaban obligados a jugar mucho mejor.

Los protagonistas excluyentes fueron los arqueros, Szmal y Palicka dieron un verdadero recital. El Kielce tuvo un tramo de 10 minutos sin recibir goles en el primer tiempo, descomunal.

El cierre fue para el infarto, Kiel se puso a uno con una rosca descomunal de su joya Dahmke, pero en la siguiente quiso volver a lanzar flojo una tendida, a la que Szmal le puso un gorro. Fue victoria de Kielce, una victoria que trasciende la cuestión de club e involucra a todo el balonmano polaco que sin duda se prepara para hacer un Europeo 2016 impresionante. Todo el show y la maravilla de la Champions, en el partido que menos lo esperábamos.

Bruno Ferrari

 

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

No comments yet.

Join the Conversation