La leche derramada

1alejrDe un tiempo a esta parte preocupa la distancia que viene obteniendo Brasil sobre Argentina en categorías inferiores, mucho se ha hablado del asunto y mucho se hablará. Estoy convencido de que una de las patas que hay que reforzar es la capacitación de los entrenadores, puesto que es en los clubes donde los jugadores realmente se forman, cuando llegan a la selección mejoran mucho, pero lo básico se obtiene en el club. Y es en la competencia de clubes donde se ven grandes falencias, siempre es más fácil hacer una mixta que enseñar a defender, o dejar en cancha siempre a los mejores, muchas cosas que vemos a diario y que conspiran contra el desarrollo de los/as jugadores/as.

Este es un punto neurálgico, pero mientras no se unifiquen criterios o se arme una escuela de entrenadores queda a criterio de cada uno como quiere encarar la formación de sus jugadores, y mientras se maneje dentro los lineamientos reglamentarios poco hay para protestar.

Pero una vez que el jugador llega a la selección es donde debe recibir un estimulo de calidad, el cambio debe ser realmente notable y es ahí donde se produce un salto de calidad significativo. También claro está es muy importante que entrenan los mejores, entonces los trabajos tienen mucha más calidad y que la motivación de los jugadores por integrar el combinado nacional logra que haga todo al 100% durante todo el tiempo.

Se está dando en la actualidad una situación bastante particular con las selecciones argentinas de cadetes y juveniles, y es que no tienen ni un lugar ni un horario fijo para entrenar. No sólo esto, muchas veces el cronograma es: cancha en Avellaneda a las 14:30 y luego gimnasio de pesas en el Cenard, peor aún, otras categorías van el viernes al Cenard solamente a hacer pesas.

Esto genera múltiples trastornos, primero y principal y muy llamativo es que se entrena dentro del horario escolar, lo que a esta altura del año genera serios inconvenientes, los chicos llegan jugados con las faltas, con algún que otro integrador y las ausencias pueden pagarse bastante caras. El deporte es lo más importante, pero jamás puede estar por encima de la escuela.
Además los jugadores a esta edad no cuentan con movilidad propia, los padres deben recorrer el conurbano para que los chicos puedan completar una sesión de entrenamiento ¿todos tienen auto? ¿todos tienen disponibilidad horaria?
Ni hablemos de los chicos del interior, no hay posibilidad firme de alojarlos ¿como se suman esos chicos al equipo que van a integrar?

Pero no sólo perjudica a los jugadores esta situación ¿qué pasa con los entrenadores? Suponemos que el sueldo de la Selección no es su unico ingreso, por eso estar entrenando en días y horarios cuasi catastróficos puede llegar a hacerlos perder trabajos y trastornarle su rutina de vida.

Está claro que esta situación conspira contra las posibilidades de realizar un buen trabajo, una jugadora que debe viajar dos horas de ida en transporte público para hacer 5o minutos de pesas y volverse a la casa no está ni aprovechando el tiempo y mejorando muy poco. Parece que el Cenard se volvió poco accesible para el Handball, o al menos para las categorías inferiores. Preocupa también la falta de un plan B, en todo este tiempo no se han realizado centros de entrenamiento perifericos, con comodidades para que los jugadores puedan acceder en horarios coherentes y entrenar como lo merece un atleta de alto rendimiento.

Siempre los jugadores y los entrenadores dan un plus por la camiseta celeste y blanca, pero está claro que eso no alcanza. Para poder competir con los mejores, para poder estar en el alto rendimiento es indispensable entrenar cómodo y con facilidades. De lo contrario seguiremos llorando sobre la leche derramada.

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  1. 6th noviembre 2015 | claudio says: Responder
    Los horarios en el Cenard siempre fueron un inconveniente. En ese punto se han acomodado a ellos e incluso entrenar los días domingo. Realmente es tan difícil. Conseguir algún horario en turno vespertino o se acomodan de acuerdo a otras necesidades? La creatividad a la hora de gestionar es un bien muy preciado. Quizás la Confederación junto a Femebal podrían promover la construccion/adquisición de algún predio para uso de todas las selecciones. Algún tipo de convenio con municipios podría ser otra solución. Si entrenan en horario escolar no debería ser difícil encontrar algún poli municipal donde hacerlo una vez a la semana y quizás de manera rotativa. En cuanto a la capacitación, esta claro que falta y que los entrenadores deberían ser capacitados para que puedan estar a cargo de un equipo. Derecho y obligación al mismo tiempo

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