Juventud, divino tesoro

  • 1sagosen¿Y Juan Manuel? No viene, salió ayer, bah no una salida cualquiera, tuvo esa fiesta electrónica que la rompe viste? – Ah, claro, no está para perdérsela ni loco.
  • – ¡Che clasificamos al Nacional! Ah, pero ¿cuando es? En Septiembre – No, pero ¡nos vamos a Bariloche! – Ah claro, ni loco da es la fiesta Bariloche
  • – Pero Diego está faltando un montón a entrenar no? Bueno, pero ¿Que querés? Tiene 20 añitos! Hay que aprovechar para divertirse – Claroooo, 20 años se tienen una sola vez en la vida.

Este y muchos otros argumentos se utilizan una y otra vez para justificar «la brecha generacional», se suele caer en el lugar común que los jóvenes «ya no se esfuerzan como antes» o «que son todos vagos», y francamente es una mentira absoluta, de ambos lados, del lado de los «viejos» y del lado de los «jóvenes».

Hay una cuestión sencilla y elemental que uno debe tener en cuenta antes de cualquier análisis. Lo que hay son DEPORTISTAS o gente aficionada que concurre a recrearse, la diferencia entre la gente ubicada en el primer grupo y los del segundo es abismal. Pero antes de empezar con el desglose de características bien vale una aclaración: no tiene nada de malo que una persona elija divertirse por sobre entrenar, no tiene nada de malo que el Handball no sea prioridad, lo que si está mal es asumir un compromiso con un equipo, o bien pretender lograr objetivos grupales/individuales/institucionales si el sacrificio y la conducta deportiva no se encuentran en la cima de las prioridades.

Ser un deportista no es una cosa fácil, lamentablemente la sobre información a la que somos sometidos y la cultura de lo superficial y lo fácil  muchas veces no nos deja ver la realidad, como quien dice el árbol nos tapa el bosque. Se cree que ser deportista tiene que ver con las horas que una persona pasa entrenando o jugando al Handball, y eso es sólo la punta del iceberg. Ser un deportista es justamente todas las cosas que se hacen ADEMÁS de estar en una cancha, y habla de la conducta en las comidas, el descanso, el entrenamiento de pesas o de pista (o ambas), renunciar o más bien priorizar entrenamientos por sobre reuniones sociales, y todo lo que ocurre a nivel psicológico, como estar el martes ya completamente metido en el partido que se va a jugar el fin de semana.
Claro que no es fácil, no es para nada sencillo y hasta puede ser engorroso, muchos deportistas abandonan su carrera, o una vez que finalizan la misma no quieren saber nada por el desgaste al que se sometieron.

Pero cuando realmente se siente pasión por la tarea, estar metido 100% en lo que se hace es muy placentero, y para eso no hay edades. El jugador «social» por llamarlo de alguna manera, no tiene nada malo, es una persona que acude al club en sus tiempos libres, tiene amigos y la pasa bien, inlcuso es probable que conviva con uno o varios deportistas y que sean amigos entre sí, pero para lograr cosas importantes está claro que hay que SER DEPORTISTA, no se puede llegar a ningún lado sin sacrificio, los que crean que Diego Simonet o Mikkel Hansen juegan bien porque «están tocados por la varita mágica» les tengo malas noticias, se matan entrenando, pero se matan, es prioritario completamente, y a los que a esta altura del texto piensan «claro, son profesionales» les podría nombrar a varios que no lo son, y aún así postergan todo al servicio del Handball. Gente que entrena hasta las 23.30 y al otro día entra a trabajar a las 7.30 de la mañana, gente que no sabe lo que hay en la televisión los viernes a la noche porque a esa hora desde hace 15 años SIEMPRE está entrenando, los que faltan o llegan tarde a cumpleaños porque saben que el compromiso de entrenar incluye a todo el equipo son innumerables.

1manosagosenY volviendo al tema de la edad que da título a esta nota quisiera destacar el caso de Sander Sagosen, el talentoso jóven noruego del que todos disfrutamos en el Europeo de Polonia que acaba de concluir. Este jugador tiene tan solo 20 años y ya está fichado por el PSG para la próxima temporada, en el histórico partido contra Francia que les dio la clasificación a semi finales se enganchó el dedo con Luka Karabatic, lo que le generó una fractura. Cualquier persona podría haber pensado, «estamos en semis, tengo contrato con PSG, me pongo una férulta y reviso el twitter desde la tribuna». Sin embargo Sagosen decidió seguir jugando, «nada ni nadie podrían haberme sacado de la cancha» declaró a los medios una vez terminado el torneo. Pero la cosa no termina ahí, con la decisión tomada cualquiera podría haber aprovechado para la venta de humo y jugar al super héroe, sin embargo Sagosen mantuvo en total secreto la situación, incluso iba a las conferencias de prensa con la mano en el bolsillo para que la prensa no percibiera la lesión. Fue a través de su compañero Havard Tvetden que compartió en redes sociales la noticia justo antes del partido por el tercer puesto.

Sagosen tiene la misma edad que muchos de los que faltan a entrenar, tiene el futuro prácticamente asegurado ya que su nivel y su contrato con el PSG auguran una carrera exitosa, sin embargo decidió priorizar el torneo con su selección y su grupo por sobre cualquier cuestión individual. Realmente una lección para todos, ser deportista no pasa por la edad, pasa por la actitud.

Bruno Ferrari

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