Choque de realidades

Mañana comienza el Panamericano de Clubes y nada menos que en Buenos Aires. El torneo más importante a nivel de clubes del continente está al alcance de la mano esto nos genera a todos una gran excitación y alegría, ilusión por poder presenciar una competencia del más alto nivel y de tener a grandes jugadores  luchando por un lugar en la Superglobe, lo que garantiza un nivel de intensidad altísimo.

Recordemos que este Panamericano, en otro momento “Sudamericano de Clubes” es un torneo que se disputa hace mucho tiempo, allá por los 80 Ferro hizo grandes papeles, más acá en el tiempo Luján se convirtió en el único club de Argentina en quedarse con el máximo galardón superando al poderoso Metodista (hoy tercer equipo en Brasil) y de un tiempo a esta parte gobernado por Taubaté, el candidato. Vale aclarar que hubo varias ediciones que no se disputaron, organizarlo era caro, los equipos brasileros habían perdido el interés por salir de su país, pero desde que existe la “zanahoria” del Mundial de Clubes volvió a ser de importancia capital.

Organizar un torneo tan importante es un esfuerzo descomunal, principalmente de Ballester y también de la Femebal. Es digno destacar como el Handball del club alemán se vuelca literalmente a la organización de manera impecable para que la competencia esté a la altura de las circunstancias. Las reformas que han hecho por ejemplo en los vestuarios son espectaculares. Toda la gente del “rojo” está involucrada para que salga bien, desde el estacionamiento la entrada y las parrillas hasta conseguir sponsors lo que realiza el club de San Martín es para aplaudir de pie, dicho sea de paso el torneo tiene más sponsors que la mismísima Confederación Argentina de Handball.

Pero si dejamos de lado esta excitación inicial que produce un torneo podremos leer entre líneas y notar varias cuestiones, la primera la poca cantidad de clubes. Si el Torneo es Panamericano esperaríamos representantes de norte América (el año pasado estuvo NY Handball Club) y varios del resto, sin embargo sólo 4 países estarán representados Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. La realidad indica que salvo los dos equipos de Brasil el resto de los clubes de todo el continente son amateur y venir a Bs. As. les reporta un gasto insalvable. Seguramente en Canadá y Ecuador haya un club campeón nacional, pero ni siquiera nos planteamos si pueden o no estar acá.
La segunda cuestión es el formato de competencia, la poca cantidad obliga a un sistema de todos vs. todos, y al mismo tiempo a no poder sortear el fixture, puesto que si la primera fecha fuese entre dos “candidatos” los días finales del torneo podría perder relevancia. No descartemos tampoco que un equipo podría jugar la última fecha siendo campeón de acuerdo a una combinación de resultados, que seguramente no sea la más lógica.
Pero lo más importante que yo creo que hay que comprender es la diferencia de realidades que existe entre los participantes. Comenzando por la cuestión ineludible de que los equipos brasileros son profesionales y los demás no, eso marca una clara diferencia, tanto de organización como de rendimiento. Los jugadores argentinos, uruguayos y chilenos seguramente deban faltar a sus trabajos o haberse pedido días de vacaciones, y quisiera pensar que los jugadores de UNLu y Ballester también, aunque no seria loco pensar que deban cumplir con compromisos laborales y luego ir a jugar, como hacen todo el resto del año.

Es muy complejo elaborar una comparación entre equipos que son profesionales y otros que no lo son, la preparación, la recuperación, la cantidad y calidad de entrenamientos influyen directamente en el rendimiento de los jugadores y por ende de los equipos. Taubaté como dijimos tiene el mayor presupuesto, pero presenta algunas bajas sensibles con respecto al equipo que ganó la pasada edición, como Maik su jugador más importante hoy en la Liga de Qatar y Lucas Cándido el talentoso extremo zurdo hoy en Europa. Mantiene su base con Alemao, André Silva, Vini y Zepan. Pinheiros por su parte incorpora a su gran elenco nada menos que al experimentado central Diogo Hubner, este junto a Dutrá (genio y figura en la pasada edición y fichado para Cuenca la próxima temporada) y Julián Souto Cueto con el respaldo de Marcao en el arco son los nombres fuertes del equipo de San Pablo,
De los equipos no profesionales UNLu aparece un escalón por encima del resto y con posibilidades de pelear de tu a tu con los brasileros, no sólo por la calidad del plantel si no también por la cantidad. El multi campeón del año pasado presenta prácticamente dos jugador por puesto y esto a la hora de medirse con profesionales que sostienen una intensidad elevada durante los 60 gracias al poderío físico es muy importante. El conjunto de Robledo tiene grandes individualidades como F. Fernandez, Pizarro y Bar, flamante incorporación de este año, y además suma muchos partidos internacionales con jugadores como JP Fernandez y Ricobelli y otros que han integrado selecciones en otro momento (Mingorance, Roberts y Acetti).
Ballester con el plus de ser local irá por todo, tiene un fixture exigente ya que arranca chocando contra los dos brasileros, pasados esos dos encuentros sabrán bien para que están. El torneo los obliga a jugarse el todo por el todo sin lugar a ninguna especulación. El eterno capitán Andrés Kogovsek y Mariano Cánepa aparecen como puntos altos en el conjunto de Elio Fernandez.
El Colegio Alemán es un viejo conocido de estos eventos, el conjunto más popular de Uruguay llega en esta edición con la novedosa incorporación de Lucas Rodriguez Rosas, el ex arquero de Ward, y otros dos habituales de femebal como los hermanos Abdala. Muchos jugadores con experiencia en la selección uruguaya y torneos internacionales.
El Bm Ovalle presenta jugadores importantes de la selección trasandina como el arquero René Oliva y Felipe Maurín, claramente el desafío pasa por terminar lo más arriba posible.

La posibilidad de jugar el Súper Globe ilusiona a todos, pero es claramente un torneo sin equivalencias. Mucha heterogeneidad entre todos los equipos, la PAHF deberá tomar riendas en el asunto y pensar en un formato de torneo mucho más ambicioso y competitivo, donde no todo quede supeditado a la voluntad de un club organizador y unos jugadores que dejan todo y más para poder acudir a disputarlo. La importancia y relevancia que el torneo tienen requieren de por si muchos más equipos clasificados para poder ofrecer un producto de calidad, lo que también garantizará una competencia más relevante.
Sigue sin estar claro por qué los equipos argentinos no pueden utilizar un sistema de refuerzos temporales, está más que claro que para el Handball argentino en general que el torneo quede en manos de un club nacional sería espectacular. Imaginemos que UNLu y Ballester puedan sumar para el torneo a 3 jugadores, sería mucho más competitivo, de hecho Ballester para la pasada edición trajo refuerzos de Córdoba.

Celebramos el esfuerzo de los jugadores argentinos por competir, sabemos todo lo que hay detrás, entrenamientos a las 6 de la mañana para luego trabajar y por la tarde volver a entrenar, entrenamientos los domingos, sabemos que ambos equipos se juntaron a entrenar en forma conjnta, todas cosas que enaltecen el sacrificio diario que realizan para poder estar a la altura de las circunstancias. Sería muy bueno que esto evolucione, no digo que los jugadores cobren o sean famosos, quizás con no pagar la cuota de su club o poder liberarse para entrenar mas temprano y en mejores condiciones estaría bien, o al menos sería un gran comienzo.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano

No comments yet.

Join the Conversation