Otra vez la misma historia

Siempre es bueno charlar de Handball, con amigos, en el club, con un café o mediante un grupo de whatsapp; siempre se aprende y quedan cosas. Siempre he dicho que ese intercambio es el que nos abre la perspectiva y nos nutre. Y así como lo he hecho con amigos, hoy lo vuelco en el blog. Vuelvo sobre el tema del 7mo hombre en ataque, se que es un tema que se habló y se discutió, pero siento que podemos profundizar o al menos añadir cosas.

Pasó el mundial Junior, nos dejó a Argentina como mejor ubicado de América y avanzando de ronda, nos dejó la certeza que todos los partidos hay que jugarlos y que en nuestro deporte, al más alto nivel, los “candidatos” deben revalidarlo minuto por minuto, ataque por ataque y defensa por defensa. Francia y Eslovenia jugaron en la zona un partido espectacular empatando en 22, parecía la final anticipada, Dika Mem el zurdo del Barca y Kastelic el arquero del Zagreb se dirimían el MVP, sin embargo el torneo transcurrió y España se enfrentó a Dinamarca en la gran final.
A priori un choque de escuelas, los Hispanos con un balonmano artesanal, repleto de cuestiones y soluciones tácticas, un equipo que “juega bien” y es justamente este un punto a desarrollar

¿Qué es jugar bien?

España domina todas las fases del juego, en ataque llega al gol preparando todas y cada una de sus acciones, si bien finalizan en 1vs1 o lanzamiento podremos apreciar que hay una clara intención de “abrir”, de hacer que eso suceda y aprovecharlo. En defensa siempre mucha lectura, anticipaciones, disuasiones, llevar a los rivales al lugar donde son menos eficaces, faltas solo cuando es necesario, parece que la prioridad es recuperar la pelota, cuando vemos mucho (sobre todo a nivel local) equipos que entienden por defender el repartir golpes o bien siempre ir a cortar con falta. El repliegue fue variando a lo largo del torneo, pero siempre con la clara intención de no permitir goles fáciles, ya sea tomando al llevador, o cerrando las zonas más eficaces. En el momento de correr los españoles tienen bien claro que al enfrentarse a equipos como los nórdicos de mayor poderío físico y mayor talla esos goles de subida rápida valen y mucho. El catalán Gómez dio cátedra de la subida directa y Ledo fue un tremendo pasador. La subida escalonada siempre priorizó elegir bien, si hacía falta se gastaba un pase más pero no se arriesgaba.
Cabe agregar que estos jugadores no sólo tienen minutos en sus clubes, si no que muchos de ellos son importantes en ellos. Esta “crisis” en la que cayó Asobal hace unos años les entrega esa fortaleza que hace años con 6 equipos top de Europa no podría haber sido posible.

Por su parte los daneses son otro tipo de juego, con una técnica individual que los libros definirían como “perfecta” y un poder de lanzamiento tremendo. Una defensa dura como una roca y muy difícil de superar sin un trabajo previo. Por momentos el juego danés es mover la bola a un ritmo infernal para terminar con un lanzamiento en un apoyo de un lateral donde prácticamente no se veía la pelota. No se si me explico, pero es un juego diferente, mas basada en la capacidad técnica de los jugadores y en situaciones sencillas de 1vs1 y 2vs2, que es excelente, pero distinto del de España.

Y el partido del domingo presentó un escenario muy favorable para los españoles, que plantearon un 5:1 espectacular, con una movilidad del avanzado y una capacidad de anticipar, disuadir y ayudar que son para pasarle a los menores y cadetes de todos los clubes. Muy bien preparado el partido por parte de Isidoro Martinez en todos los aspectos. Pero el entrenador danés encontró una solución genial utilizando el 7mo hombre en ataque.
Bien sabemos que al incluir un segundo pivote es muy difícil, casi imposible, sostener un sistema abierto. Fue entonces que España se vio obligada a bajar y de esa forma los daneses entraron en un partido que perdían por 3-4 goles.

Tras un penal parado magistralmente por Ledo con el tiempo cumplido (que el danés lanza metido en campo español por lo tanto no debería haber sido) el partido fue a suplementario. Y Dinamarca fue por todo, jugó todo el tiempo con uno más en ataque, y si bien España defendió muy bien y pese a estar en inferioridad se mantuvo siempre en el partido, incluso por delante en algunos momentos.
El último minuto del partido resume la idea que quiero traer en este post. Con el partido empatado, Dinamarca atacaba para ponerse el frente, pero su lateral derecho forzó un lanzamiento que se fue afuera, con 1 minuto y 15 segundos, Ledo lanzó de arco a arco pero se le fue ancha, Dinamarca tuvo un ataque más. Llevo la bola de derecha a izquierda y su extremo falló ante Ledo aunque tomaron el rebote.

Con 24 segundos por jugar tenían la nueva chance de cerrar tras aquel lanzamiento fallido de arco a arco, movieron la bola, el lateral derecho salteó y dejó solo al extremo que volvió a chocar con el arquero gallego, esta vez el rebote fue a las manos de un compañero que desde sus 10 mts y con el arco vacío convirtió el gol que valió un mundial.

Pero repasemos, el factor suerte mal que nos pese a los que nos gusta analizar, existe. El rebote anterior fue a mano de los daneses y ese en las manos del español mejor ubicado para lanzar, el lanzamiento anterior fue ancho y este preciso.
¿Se puede hablar de justicia? Para mi España jugó mejor los 70 minutos, pero el partido lo decidió una situación imposible de planificar. El extremo danés tiró muy abierto y Ledo hizo gala de su condición de mejor arquero del torneo. Si la pelota terminaba en gol los daneses y su séptimo hombre seguramente se hubieran quedado con el título.

Está claro a esta altura que la opción de jugar con uno más es para ambos, y que Dinamarca la tomó asumiendo un riesgo que de la misma forma que lo metió en partido, también le hizo perder la final.
Tengo claro que no me gusta que una final del mundo se decida por un lanzamiento desde 30mts y sin oposición, que en un suplementario se cobre penal por un lanzamiento directo desde mitad de cancha (tras un magistral fly y posterior tendida del mejor extremo derecho del torneo, Aleix Gomez). ¿Que es válido? Sin duda, ¿que desvirtúa el juego? también. Es una modificación que trastoca la regla más básica de la igualdad numérica, he leído que muchos entrenadores se quejaban por las exclusiones temporales, nunca supe cuales, nunca supe que argumentaron. Lo cierto es que de aquella “pechera” hemos pasado a este Handball moderno donde las inferioridades en ataque ya no existen y donde defender abierto (como se vió y mucho este mundial) puede ser anulado incluyendo el séptimo atacante.

En fin, sobre gustos es de lo único que se escribe.

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano

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