Con la humildad como bandera

Describir a Diego Simonet es probablemente tan complejo como dimensionar lo que acaba de pasar. Cuando pensamos en el Chino seguramente lo primero que tengamos en cuenta es esa sonrisa, repleta de dientes, algo no menor, el Messi du Hand lleva esa característica a donde sea que vaya, y mucho antes que su talento, su generosidad y su humildad podemos ver esa sonrisa que no es más que un reflejo de su esencia, de su alma, un tipo alegre y feliz.

Alguna vez en esta pagina lo hemos llamado “homeless”, haciendo alusión a que no tiene techo, y más vale que use traje de astronauta porque hace rato que pasó el cielorraso y esta eyectado al infinito y más allá.
Cuando creíamos que era impensado ver a algún argentino en la Final Four hoy traspasó toda nuestra capacidad de soñar. Ayer dejó en camino nada menos que a Vardar y hoy corroboró su “paternidad” sobre Nantes para levantar la Copa de Campeones de Europa, esa que es tan fea pero tan linda a la vez. Pero eso no termina, cuando agarro mi telefono para votarlo como MVP en la encuesta me marcaba que iba liderando el escrutinio, me volví loco, llamé a mi mujer y a mis hijos, les dije “el Chino sale MVP, el Chino sale MVP”, ya me miraban raro cuando a los gritos les había anunciado “Va a ganar la Champions, va a ganar la Champions”, no me entendían, pero estaban contentos porque mi cara lo decía todo. Ese pibe humilde, generoso, que siempre devuelve el saludo, que llega tarde pero no deja a nadie sin autografo, el que es la cara de su equipo, ese que salió de Ballester para el mundo, ese con carita de bueno, con pinta de crack, ese mismo levantaba el trofeo más importante a nivel de clubes del mundo y además se coronaba como mejor jugador de la final con 6 goles.

Si pensamos que juegadores como Balic, Gensheimer y Hansen no han podido levantar este trofeo quizas podamos entender de que va la cosa. Pero quizás deberíamos retroceder y repasar ¿Cómo llegó Diego Simonet a la cima del mundo del Handball?

Su primer destino fue Sao Caetano, un club mediano de Brasil donde llegaba para reemplazar a Matías Lima, Diego superó las expectativas. En su estancia en el vecino país consiguió con la selección argentina disputar la semifinal del mundial juvenil de Bahrein, algo impensado e inimaginable, el Chino fue el abanderado de aquel equipo con un rendimiento superlativo, y tras dos temporadas se reunió con el presidente para decirle que le gustaría irse a España con su hermano Sebastián, a probar suerte en el viejo continente y a seguir aprendiendo. El presidente del club sabía que se le escapaba la joya de la abuela, pero le dijo “como presidente no debería dejarte ir, pero como amigo y persona se que es lo mejor para vos, tu camino recíen comienza”.
De esta forma los hermanos Simonet llegaban a un pequeño club de Asobal, pero que tenía algo que no tenían los demás, a un entrenador que más que un director técnico era un docente, en aquellos años los dos aprendieron y sumaron. Paralelamente Diego daba un golpe a nivel mundial al derrotar a Suecia, en Gotenborg con los Gladiadores. Aquel partido le valió el mote de “Messi du Hand”, el mundo del Handball comenzaba a hablar de ese pibe con un 1vs1 endemoniado y con un talento infinito.

De Torrevieja ambos hermanos pasaron a Ivry, un humilde club de Paris que luchaba por no descender. De esta forma los Simonet desembarcaban en la dureza física de la LNH y el calendario se agetreaba. En su partido debut Diego metió 6 de 6, incluído el último para empatar el partido, la gente de Ivry sabía que había concretado el mejor fichaje de su historia. Con el conjunto rojinegro disputó la final de la Copa de Francia, nada menos que ante el poderoso Montpellier de Karabatic. La diferencia de plantel fue demasiado, pero el Chino dejó una actuación memorable, con flys y goles para todos los gustos.

Montpellier debía reinventarse tras el escándalo de las apuestas y ante la aparición de los petrodolares en PSG, el club tomó una politica clara, jugadores jóvenes y con talento, para impregnarlos del saber de un entrenador de toda la vida del club como Patrice Canayer. Ni bien llegó a Montpellier tuvo que disputar ante el Wisla Plock un partido para saber si entraban o no a la Champions, y cuando todos pensábamos en cuantos minutos tendría, o que rol le darían en el equipo el talentoso argentino salió de titular y la dejó como una mandarina. El Plock de Cadenas se quedó con la eliminatoria, pero Canayer había encontrado a su central y referente de proyecto, y como frutilla del postre sin que ninguno de los dos lo supiese Simonet y Cadenas se volverían a encontrar más adelante con los Gladiadores.

Diego es el eje de un proyecto serio que hoy culminó con la obtención del más preciado galardón a nivel clubes. Otros clubes con más plantel y mucho más dinero ni siquiera han podido acceder a Colonia. Esto nos permite soñar con que el deporte siempre estará por encima del dinero, aunque los capitalistas se empeñen en decirnos lo contrario. La gesta de Montpellier en esta Copa fue terrible, accedió a octavos desde el grupo C, ese que juegan los “menos candidatos”, eliminó al Ademar en una serie que no fue nada sencilla, luego en cuartos tocaba el Barcelona. Todos nos queríamos morir, le deseábamos mejor suerte en el torneo y la posibilidad de seguir avanzando, pero en la mente de Canayer perder no era un opción, hizo un partido brillante en la ida y aguantó la embestida del mítico Palau Blaugrana, con un gol en el final del Chino perdió, pero le alcanzó para pasar a cuartos de final y para recordarle al mundo que el Barcelona, el equipo más ganador de esta competición no se quedaba afuera de cuartos desde los años 80.
En cuartos llegó Flensburg, y tras un heroico empate en la ida como visitante hubo paliza en la vuelta, con la llegada a la Final Four los amantes argentinos del Handbal estábamos hechos, pero como bien dijimos antes, este chico no tiene techo. Y Montpellier no fue a disfrutar ni de vacaciones a Köln, hizo un partido serio, inteligente y ordenado ante el último campeón. Diego no brilló en los 60, pero agarró la última y la mandó a guardar para que terminemos arriba de la silla gritando con los puños apretados como si aquel gol de Higuaín a Neuer no hubiese sido offside. Tus amigos te miran, los vecinos se asoman ¿quien juega? ¿Como quien juegaaaaa? SI-MO-NET.

Es cierto que el partido de ayer fue normalito, pero el de hoy, el de hoy señores es para enmarcar, Diego firmó un 6/8 que le valió el título de MVP de la final, ese que alguna vez levantó Aguinagalde, Karabatic, Omeyer, entre esos dioses del olimpo del Handball mete su firma el talentoso y querido Chino.
Y no vayan a creer que el partido fue un paseo eh, hubo momentos durísimos como cuando el noruego Lie Hansen ponía el 16 iguales, o cuando faltando poco la H empataba en 24 a poco del final.

El almuerzo ya es una locura, dejamos de comer hace tiempo y no nos importa nada, tenemos los ojos llenos de lagrimas, sentimos que el Handball nos regalaba algo inédito y quizás irrepetible. Diego Simonet, ese que tantas veces nos enloqueció con el 6 celeste y blanco hoy se coronaba campeón de Europa y mejor jugador de la final.

La frutilla del postre se dio cuando desde la transmisión oficial Hernán De Lorenzi y Gastón Rudich lograron contactar a su papá Luis, y este lejos del casette y la pavada dijo “esperen que ahí viene Diego”, dos cosas: primero la humildad de Luis que lejos de robar aire quería que hable el protagonista y segundo: la genialidad de conseguir la nota más buscada del momento, la señal estaba complicada, pero pudimos escuchar “Gracias a ustedes por acompañar desde DXTV” y ahí entendés todo, cuando un tipo en la cima de su carrera profesional tiene el tiempo y la coherencia de ponerse en el lugar de todos los mortales que llorábamos por la consagración, cuando al igual que su padre unos instantes antes relega protagonismo en pos de otros, cuando 24hs antes Cristiano Ronaldo se recibía de rey del auto bombo este pibe le agradece a la señal y a Gastón y a Hernán el poder haber llevado a todo el país la gesta heroica de Montpellier. Queda claro que Diego Simonet es un fuera de serie, un tipo que tiene tanto talento como humildad

¿Querés más? En breve estará en un avión para pasar del Lanxess Arena (el limbo del Handball mundial) a los 2600 metros de Cochabamba para que Argentina pelee la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2019. Los que saben dicen que había un tal Diego Maradona que hacía cosas así por Argentina, no sabemos, para nosotros no hay otro como Diego Simonet, el humilde.

Bruno Ferrari

Papá baboso, esposo enamorado, extremo derecho y entrenador de Handball. Disfruto mi familia y mi trabajo. Enfermo del Balonmano.
Máster en horno de barro y parrilla.

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