¡Personal al 10!

La discusión entre lo permitido y lo eticamente correcto es interminable, en este blog hemos discutido largamente sobre aquella situación en Liga de Honor Damas cuando River pidió los puntos a Ferro por cumplirse los 15 minutos estipulados. Ese post es actualmente el más comentado desde que se creó este espacio y hubo un largo y rico debate al respecto.

Hoy tocaré el tema de la marca personal, se sabe que desde Cadetes hasta Mayores no hay restricciones reglamentarias para tomar personal a tantos jugadores como se quiera del otro equipo. Es, lamentablemente, muy frecuente ver en la categoría Cadetes damas y caballeros este tipo de defensas. Como dije anteriormente el reglamento lo avala, pero yo me pregunto ¿es correcto?

Cuando hay una marca personal ocurren varias cosas, se le impide jugar a ese chico/a de buen rendimiento y se acota la capacidad del defensor, que deja de actuar tácticamente para parecerse a un perro de caza que persigue a su presa. Ustedes me dirán que hay cuestiones tácticas en la defensa personal, seguro que si, pero también deberán reconocer que la indicación es “seguilo a todos lados, que no reciba y que no juegue”. No hay calidad de desplazamiento (si el atacante se queda parado el defensor está clavado ahí), no hay cambio de marca, no hay perfil, no hay anticipación, no hay ayuda, etc.

En categorías cadetes y juveniles un entrenador debería pensar antes de realizar este tipo de defensa. ¿Cuál es el crimen que comete el jugador rival? ¿jugar bien? ¿es correcto no dejarlo jugar sólo por ser bueno? Siempre recuerdo la cara de Martín Viscovich cuando en el comienzo de muchos partidos salían a tomarlo individual, el fastidio en su rostro era inocultable, en definitiva Viscovich, como todos los jugadores que acuden a una cancha quieren una cosa: JUGAR. ¿Es pedagogicamente correcto impedirle a un chico o chica de 16, 17 o 20 años no jugar? ¿Estamos colaborando en la formación de los jugadores? También intuyo que me dirán: “debe aprender a jugar tomado personal” no es lo mismo señores, las posibilidades son muy acotadas.

Hay otra cuestión más importante aún ¿qué mensaje le doy a mis jugadores? ¿a mi defensor que le enseño? No importa aprender a defender, simplemente importa no perder un partido de cadetes. ¿No sería más provechoso trabajar la técnica y la táctica individual defensiva para conseguir un jugador capaz de marcar a ese jugador tan desequilibrante del otro equipo? Enseñarle a perfilarse, a desplazarse, a moverse, a anticipar, disuadir, interceptar, que es en definitiva saber DEFENDER.

También me pregunto ¿tan importante es ganar un partido de Cadetes o Juveniles? Seguro que a todos nos gusta ganar, todos jugamos buscando ese fin, pero ¿a qué costo? Esa defensa personal implica un retroceso en el aprendizaje y deja a los otros 5 jugadores con más espacio para cubrir ¿es tácticamente correcto?

En Mayores es otra historia ya que el resultado obviamente se maneja diferente y los jugadores son adultos que deben saber resolver ese tipo de cuestiones, pero en categorías inferiores debería estar prohibido. Si le impedimos jugar al Cadete del otro equiop indirectamente también impedimos el crecimiento del Handball argentino, del cual todos somos hinchas. Cuidado que yo no digo “que lindo que me hagan 15 goles y perder” yo digo que si enfrento a un cadete capaz de meter 15 goles en un partido intentaré que mis defensores lo controlen lo mejor posible, intentaré ganarle a su equipo y cuando finalice el partido iré a saludarlo y felicitarlo como corresponde.

Permitir que los jugadores en inferiores marquen personal es como darles la fruta masticada, dejemos que los jugadores se enfrenten al desafío de enfrentar a un atacante con recursos, expliquemosle y trabajemos en como resolverlo. De esa forma nuestro defensor será mejor y el atacante estará obligado a generar nuevos recursos ofensivos. En inferiores hay que aprender, para ganar siempre hay tiempo.

Gladiadores del futuro

Existen numerosas medidas que se toman, que como ideas primarias son excelentes, pero muchas veces se ven truncas por falta de aplicación directa, o falta de control sobre la idea principal, esa que hacía de esa medida una buena idea. Me explico, por si no he sido claro. Me refiero a las modificaciones pedagogicas que ha introducido la secretaria técnica de Femebal. Desde este espacio SIEMPRE hemos apoyado y celebrado que se modifique el reglamento en pos de la formación de los jugadores. Para chequear reglamentos y cambios ver aquí.

En este punto la propuesta es muy buena, los entrenadores la celebramos y aplicamos pero hay un actor principal que debe desempeñar su trabajo maravillosamente para que la formación del jugador se pueda producir, y estoy hablando del arbitro. El arbitro en estas categorías de base debe funcionar como un agente pedagogico, sus fallos son refuerzos que el jugador recibe sobre los conceptos que va aprendiendo en cada entrenamiento. Por eso el arbitro se debe brindar al mil por ciento, porque esos jugadores que hoy son nenes mañana serán Gladiadores, y que puedan aprender depende de como se aplique el reglamente y de que se respete el espiritu y la esencia de cada categoría.

Si un jugador da 2 pasos, pero le cobran camina está recibiendo un refuerzo negativo, y los jugadores jóvenes quizás se replanteen sus movimientos o modifiquen su accionar por una falta mal sancionada, lo que sería trágico como aprendizaje. Por supuesto que el árbitro también está en formación y tiene que aprender, por eso los entrenadores debemos colaborar con ellos. Reiteramos que la actitud del arbitro debe ser buena, y estar predispuesto para dirigir (llegar temprano, vestido adecuadamente y moverse en la cancha en búsqueda de estar cerca de las jugadas para poder decidir mejor). Entonces las cuestiones técnicas específicas como los pasos, doble, invasiones etc será un aprendizaje mutuo, tanto de jugadores como de arbitros.

Pero en lo que el arbitro no puede fallar porque no es una cuestión de apreciación, si no de mera observación directa, es en el cumplimiento de las modificaciones reglamentarias sobre las defensas abiertas y demás. El arbitro debe entender que en infantiles, si la marca es individual, cada defensor debe seguir a un atacante, y debe sancionar en contra al equipo infractor tantas veces como sea necesario, porque es fundamental que se cumpla la reglamentación. Si la defensa es 3-3 (creo que en infantiles es más rico individual, pero cada uno tendrá su opinión), debe chequear que la primera línea se encuentre más allá de los 9 metros y que sea realmente una defensa abierta y no un injerto que va yendo para atrás reduciendo los espacios que son tan necesarios para el aprendizaje de los chicos.

Si los arbitros no están al pie del cañón controlando que los equipos marquen individual, 3-3, que bajen a 3-2 cuando estén en inferioridad o que pongan solamente 3 jugadores en la barrera ante un tiro libre final no servirá para nada todo lo que se piense y se desarrolle para estas categorías. El arbitro es mucho más que un sonador de silbato, es protagonista en la formación y el aprendizaje, tiene mucho para enseñar y aportar, breguemos porque así sea. El partido de infantiles es EXACTAMENTE igual que el de Liga de Honor de importante, los jugadores merecen el mismo respeto y dedicación, para los chicos es SU partido, el evento que esperan toda la semana y para el cual se preparan con ilusión junto a sus amigos. Todos somos responsables de que así sea.

Bruno Ferrari

 

¿De qué hablamos cuando hablamos de táctica?

La palabra táctica se dice una y mil veces en el mundo de los deportes, podría decir que los periodistas deportivos abusan de ella. Se la nombra para definir formaciones, estrategias, intenciones, gestos, pero ¿sabemos de qué hablamos cuando hablamos de táctica? Vamos a averiguarlo.

La definición de táctica es mucho más sencilla de lo que parece a simple vista, lejos de representar números y flechas o cuestiones complejas, la táctica es la forma de solucionar un problema. El problema es una situación deportiva que se presenta. También aquí haremos la salvedad de que en los deportes “abiertos” la táctica es determinante, mientras que en los deportes cerrados la misma no tiene tanta importancia.

Las situaciones que a menudo se presentan en el Handball requieren de una resolución táctica. Además la resolución debe ser acompañada del gesto técnico adecuado. Entonces puliendo la definición podríamos agregar: “la forma de solucionar un problema, utilizando la técnica adecuada”. El concepto ligado a la palabra táctica es la toma de decisión, la importancia de ser capaz de tomar una decisión adecuada luego de haber analizado el entorno es lo que califica a un buen jugador. No sólo para pasar la pelota, para elegir dónde lanzar o dónde desplazarse. La toma de decisión es constante y el éxito depende de ello y de la correcta ejecución.

Para proseguir es necesario definir la palabra técnica. La técnica es el movimiento o gesto ideal al que se busca asemejarse lo más posible. El gesto debe poseer las siguientes caracteristicas: economía de movimiento y eficacia. Por supuesto que no todos los jugadores podrán lanzar en suspensión como Daniel Narcisse, cada uno adaptará a sus posibilidades y capacidades la técnica, con el objetivo de obtener el máximo rendimiento posible. La adaptación personal de la técnica se denomina estilo.

Como ejemplo práctico para nuestro deporte podríamos citar el pase de pique al pivote. Cuando por los años 80 los rusos ostentaban unas cerradísimas defensas 6-0, con jugadores que superaban los 2 metros era muy complicado la conexión con el pivote, que quedaba inmerso entre la densidad defensiva. Una solución que los equipos como los asiáticos encontraron fue el pase de pique, ante jugadores altos permitía conectarse por un sector de dificil alcance y además brindaba la seguridad de que si era interceptado con el pie la pelota seguía en poder de los atacantes (hoy además el pie se sanciona con exclusión). Entonces ante la situación problema de conectarse con el pivote, la respuesta táctica es el pase de pique.

¿La técnica y la táctica deben entrenarse por separado o en simultaneo? Estoy convencido de que en un deporte de oposición como el Handball la técnica debe tener transferencia real al juego. No sirve de nada poner al jugador 30 minutos a pasar contra la pared cuando jamás encontrará esa situación en un partido, porque convengamos algo: TODO LO QUE SE HACE ES PARA APLICAR EN EL PARTIDO. Lo que se haga por fuera deberá responder a cuestiones muy específicas y ser justificadas.

Durante mucho tiempo se han tomado ejercicios provenientes del Atletismo para entrenar jugadores de Handball, partiendo de la premisa cierta de que por ejemplo la mecánica del lanzador de jabalina es similar al gesto de lanzar en Handball se aplicaban ejercicios meticulosos de apoyos, conos y banderas, sin ninguna oposición. Cuando la realidad es que el jugador puede sacar perfectamente el brazo, puede tener un gesto excelente, que si no sabe CUANDO lanzar y cuando elegir una situación conveniente es muy raro que pueda conseguir un gol. Porque aquí debemos convenir otra cosa, TODOS LOS EJERCICIOS DE LANZAMIENTO SE HACEN PENSANDO EN CONSEGUIR GOLES, no porque quede lindo o sea bonito, cuántos más recursos posea un lanzador será más peligroso y tendrá más capacidad de conseguir goles.

¿Y qué importa más la TECNICA o la TACTICA? La verdad es que son conceptos indisociables en nuestro deporte, es imposible tener éxito si no se cumple una de las dos condiciones, si el jugador decide bien pero ejecuta mal no se concreta y si ejecuta bien pero decide mal tampoco llegará a buen puerto. La conclusión es que es tan importante formar a un jugador inteligente como darle herramientas técnicas, que serán como llaves para abrir puertas, cuantas más opciones tenga y más capacidad de decidir como utilizarlas y cuando muchísima mayor probabilidad de exito encontrará.

Reflexiones sobre el Mini Handball

Siempre hemos sido desde este blog acérrimos defensores del mini deporte, entendiendo por este las modificaciones que se la hacen a un deporte de acuerdo a la edad de los participantes pero siempre respetando la esencia del mismo. Generalmente se adapta el espacio, debe ser más chico, el tamaño de la pelota, la cantidad de participantes, el tamaño del arco o la red o aro, etc. La clave del mini deporte es acercar a los chicos al deporte y permitirles divertirse de acuerdo a sus caracteristicas motrices, físicas y etarias.

Es así que hace mucho tiempo afortunadamente en nuestro país se viene jugando al mini Handball (pueden revisar el reglamento aquí) a grandes rasgos la cancha mide 13 x 20 de forma que entran 3 canchas de mini en una de 40 x 20, se juega de a 5 jugadores y con pelota número 0 o 1, el área tiene 5 metros y es semicircular, tras un gol se saca del arco. Además del gran acierto de adaptar el deporte a la edad de los chicos hace un tiempo que sacaron a la categoría de la tira y jugando en modalidad encuentros cada 15 días, lo que permite una sistematización menor de la competencia.

En este punto comienzo mi análisis, varias veces escuché a colegas quejarse de la distancia entre encuentros, piensan que hay otros deportes que se juegan todos los fines de semana y quizás los chicos se sientan más atraidos y dejen el Handball. Yo por mi parte pienso que es un acierto que sea cada 15 días, es más relajado para chicos y padres y no hay necesidad de sistematizarlo tanto en edades tan tempranas. Aunque entiendo lo planteado al comienzo de este párrafo, es un interesante debate.

La otra cuestión que me lleva a escribir este artículo es: la modalidad encuentro como tal es muy provechosa, pero ¿realmente la estamos aprovechando? Siempre que tuve la oportunidad de asistir a un encuentro noto que el ambiente es hermoso, muchos chicos, muchas canchas, pero cuando comienzo a analizar cantidad de partidos y tiempo EFECTIVO de juego noto que no se le saca todo el provecho que se podría. Quizás porque algunos clubes acuden con pocos jugadores y si son sólo 5 obviamente no pueden jugar 10 partidos por la fatiga, quizás se toma con excesiva liviandad la modalida y nos olvidamos que lo importante es jugar, sumar muchos minutos con el solo objetivo de divertirse, hacer amigos y aprender. Creo que aprovechando la situación de tener muchas canchas se debería jugar más, es más debería hacerse de vez en cuando sobre paso, como la foto de este post y jugar con más equipos además invitar a escuelas de la zona para difundir el deporte. Por ejemplo el espacio de césped que tiene Ballester afuera del gimnasio, donde estaban las canchas de faustball es excelente para montar varias canchitas de mini handball y pasar una jornada al aire libre espectacular, colegios alemanes, clubes, escuelas del estado de la zona y ¡a jugar!

Otra cuestión que también considero importante es el pase de Mini a Infantil, a veces siento que el cambio es demasiado brusco, y no por ponerme idealista, lo comparo con el paso del jardín a la escuela primaria. Los chicos suelen pasar de las rondas y los juegos a estar sentados en un banco escribiendo en un cuaderno. Se que las falencias estructurales de los clubes lo harían muy complejo, pero pienso que sería muy bueno que exista una categoría PRE infantiles, donde se juegue 6 vs 6, en una cancha de 20 x 20 o 20 x 25, digamos que el cambio no sea tan violento. Los minis juegan sin tablero, 5vs5 y pasan a integrar la tira, ser dirigidos por un arbitro y en una cancha que a veces a los 11 años queda gigante. Por supuesto que los chicos se adaptan igual, y que existirán muchísimos casos de Minis que juegan en Infantiles sin problemas, pero estoy convencido de que si se lo facilitamos pedagogicamente sería aún mejor.

Como siempre para debatir, intercambiar y aprender entre todos, me gustaría leer sus comentarios.

Nota: este post surgió de una charla que tuve muy amena con Julio Cantore, un excelente profesor y gran formador, él fue el primero al que escuché decir que el paso de mini a infantil es muy brusco, gracias Julio.

Henry Ford y el Handball

Siempre recuerdo como aquella profesora del secundaria, algo entrada en años y muy voluntariosa, ponía empeño en explicarnos a Keines, Marx y demás cuestiones que estaban absolutamente alejadas de nuestros intereses cotidianos. En plena edad del pavo y con hormonas en ebullición las clases de economía transcurrían infructuosamente. Mi abuelo decía que: “la escuela te da las respuestas cuando vos no tenés las preguntas”.

Y hoy, varios años después de aquellas mañanas en el aula, creo que tenía mucha razón Don Santiago. Pensando en la composición de un equipo, en como formar un grupo capaz de jugar bien y llevar adelante una idea de juego me acordé de la línea de montaje de Henry Ford. Dónde se proponía un trabajo muy engorroso para el operario, y repetitivo. Cada obrero tenía una función específica, se ocupaba de una de las fases del montaje. Entonces sumando las tareas de todos se llegaba al producto final.

La idea de Ford tiene mucho que ver con un equipo, ya sea de Handball como de cualquier deporte de conjunto. Las funciones de cada jugador deben estar perfectamente claras, siempre dejando el correspondiente margen para la creatividad y la toma de decisión. Pero convengamos que hay jugadores que se ocupan de defender,otros de meter goles, algunos dan más juego, etc. Hay casos muy excepcionales de jugadores que puedan abarcar todas las facetas del juego (Hansen, Karabatic, Wislander, Wenta, etc). Pero si las tareas están bien repartidas, cada uno conoce sus virtudes y limitaciones se puede alcanzar el rendimiento deseado. Es así que hay jugadores que quizás participan muy pocos minutos, pero su aporte es trascendental y así debe ser entendido. Se debe tener mucha disciplina táctica y confianza en el entrenador y en el proyecto para poder llevar a cabo un sistema de este estilo, quizás la España de Valero Rivera sea un gran ejemplo. Atentos al plan de juego del minuto 0 al 60 sin importar resultados o rendimientos individuales.

Pero imaginemos ir más allá, superemos la revolución indisutrial y pensemos en un sistema más parecido al Toyotismo, un sistema donde todos los jugadores hagan todo y donde la rotación de puestos sea tan frecuente como efectiva, generando así un juego superlativo, donde todos puedan responder ante las diversas situaciones tácticas. Y mientras recordaba a aquella profesora y a mi abuelo pensé el Les Experts y en los croatas, con ese estilo de juego donde si bien hay especialistas por puesto, tienen un juego tan fluido que pareciera carecer absolutamente de planteo táctico. Digamos que a la vista parece que juegan “a ver que sale” y luego su calidad individual termina definiendo las situaciones. En realidad estos equipos tienen movimientos predefinidos, per muy abiertos, situaciones para comenzar, y luego la gran capacidad técnico – táctica de cada jugador permite resolver acertadamente.

Cuando Jackson Richardson maravillaba al mundo entero defendiendo como avanzado hacía justamente esto, era un “progresista” no seguía los cánones ni manuales del defensor tradicional, pero a su vez Mahe y los que cuidaban sus espaldas tenían una grandísima capacidad de adaptarse y resolver aquellos movimientos un tanto “anárquicos” por llamarlos de alguna manera.

Este “toyotismo handbolístico” es muchísimo más complejo y profundo, el Fordismo del primer párrafo brinda cierta seguridad, ya que los movimientos y situaciones están bien planeadas, y los resultados o formas de finalizar son de alguna manera predecibles. Poder jugar en base a la resolución del momento requiere de jugadores muchsímos más capaces de resolver, con una formación de base excelente y una determinación impresionante.

En fin, cuestiones filosoficas. Y ustedes ¿Toyotistas o Fordistas?

Omeyer, Landin y el espíritu ganador.

Últimamente, a raíz de una charla que tuve con un entrenador empecé a reflexionar sobre la actitud positiva del arquero y lo que este debe transmitir a su equipo.
Esta persona me decía que el arquero tenía que ser demostrativo luego de cada parada y de cada acción positiva para transmitir a su equipo cierta confianza… Hablábamos de dos casos, uno es Omeyer, quién luego de cada parada hace su famoso gesto de levantar el puño. Es un ganador nato me decía esta persona , lo tiene naturalmente incorporado. Que Omeyer es un ganador nato no cabe ningún tipo de duda, pero lo es por como festeja sus paradas? o por la actitud y concentración con la que enfrenta cada partido y cada acción definitoria?.
El otro caso del que hablamos es el de Danijel Saric, quién según esta persona, había trabajado en ese gesto y esa demostración luego de cada acción positiva, al principio era un portero mas bien “frío” pero con el tiempo se había transformado en un jugador mas demostrativo.

Yo personalmente no coincido con esta postura, creo que hay porteros con una actitud mas que ganadora y son sumamente fríos y poco demostrativos. Por ejemplo Landin. El danés parece no tener ningun tipo de emoción durante el partido, pero se cansa de atajar y de ganar títulos.
Otros porteros son sumamente histriónicos, tanto que son verdaderos “showmans” como Dan Beutler del Hamburgo o Silvio Heinevetter del Fuechse Berlin. Son mucho mas “payasescos ” sin ser peyorativos, lo cual no quiere decir que sean mas o menos ganadores que otros. Sin ir mas lejos, Arpad Sterbik es un arquero bastante frío y calmado.

La pregunta que me planteo es la siguiente, el jugador de campo, sobre todo el defensor, que prefiere, un portero que es frío y calmado y el cual no se deja llevar por las emociones y para con cabeza fría?, o el portero histriónico y “festejador” ?
Sin dudas muchas veces un portero mas “demostrativo” suele en ciertas acciones levantar el partido, cambiarle el humor a este, y poner de pie al estadio. Pero que es lo que levanta, la parada o el festejo? o la parada + el festejo?
Lógicamente depende de cada personalidad, incluso fuera del campo. Hay gente que es mucho mas extrovertida que otra y eso muchas veces suele trasladarse a la cancha, como también hay casos en los que una persona introvertida entra a la cancha y se transforma totalmente a su opuesto. Dentro del campo muestra esa personalidad que en su vida normal tiene mas oculta o retraída.

Tampoco hay que dejar de lado una cosa sumamente importante, como se motiva mas a si mismo el arquero? festejando cada parada? festejando solo esas acciones importantes?, o sin festejar las paradas para no perder concentración?.
He hablado el tema con mas arqueros y algunos me han dicho que el hecho de festejar les produce cierta verguenza, es decir son vergonzosos en ese trato con el público e incluso con su propio equipo. Me han dicho incluso que festejan las paradas solo cuando juegan de visitantes, ya que allí las festejan con su equipo porque su hinchada no está y esto no les produce verguenza, y al contrario los fortalece en un ambiente hostil como lo es la cancha del contrario.
Sin dudas lo ideal se encuentra en las medias medidas, es decir, ni “payasesco” ni “hombre de hielo”.

Veamos que nos dice al respecto uno de los mas grandes arqueros de la historia de este deporte, el serbio Dejan Peric:
“Cada uno vive las paradas a su manera. Unos celebran cada balón, pero en ocasiones eso te vacía. A pesar de que llevo en esto muchos años, también me alegro de alguna parada que decide la victoria. En el lanzamiento del último penalti el pasado sábado sentí que en ese momento el partido se rompió y lo celebré dedicándoselo a los compañeros y al público”

Hay otro factor que no tiene tanto que ver con el festejo y está relacionado con la comunicación del portero con la defensa. Hay porteros que cuando la defensa falla, se enojan mucho y le gritan a su propio equipo. Otros se encargan de alentarlos ante cada error cometido, y también están los que no dicen nada.
Mi opinión PERSONAL es que muchas veces los que gritan y se enojan “descargando” culpas lo hacen como mecanismo de defensa , porque quizás lo que están tratando de evitar,  consciente o inconscientemente es de  cargar con la culpa de cada gol recibido.
También aquí creo que ninguno de los extremos es bueno, lo que es bueno es un portero que sepa entender los ánimos del partido y de su equipo y sepa pegar el grito a la defensa en el momento justo o alentar cuando mas lo necesita su equipo, o simplemente quedarse callado dependiendo del momento.

La Psicologìa del 3×2

El portero de balonmano está acostumbrado a vivir en todo momento situaciones críticas, en cada minuto de entrenamiento o partido el arquero se enfrenta con la misma situación:
es èl contra el balòn, sin intermediarios, a cara o cruz .
Esto hace que el portero se deba acostumbrar a vivir todo el tiempo situaciones dramàticas de alta carga psicològica… No existe un tinte medio en la acciòn del portero, o para o es gol.
Todos los porteros del mundo reciben goles, jamàs he visto un partido terminar cero a cero, pero ¿ a dònde queremos llegar con esto ?
La psicologìa del portero es casi tan importante como la tècnica o la capacidad física.
Veamos que nos dicen Ana Cruz Perez Guillorme y Toni Gerona Salaet en su libro “Psicología aplicada al Balonmano” a propósito del portero :

- Portero. Es quizás el puesto específico en el cual la Psicología y el pensamiento del jugador puede ayudarle mas a realizar su función. A diferencia de sus compañeros, el portero ocupa una posición donde nadie mas puede ayudarle.
Llegado el momento, será él contra el balón. Es por ellos que aspectos como la confianza en si mismo, la capacidad de adaptación, la fortaleza mental y otros muchos aspectos van a ser muy necesarios en su trabajo.

Mi experiencia personal me dice que adquirir la mentalidad y actitud justa para parar es una cosa que se logra con el tiempo. Es por eso que se dice que la edad justa para un arquero de handball en la cual alcanza su madurez es entre los 30 y 35 años. A esa edad el portero ya ha jugado muchísimos partidos y se ha enfrentado innumerables veces con esas situaciones críticas, suficientes veces como para saber dominarlas o al menos como para saber evitarlas.
A menudo los jòvenes porteros tienden a ponerse nerviosos  frente a determinadas situaciones, situaciones que varían de acuerdo a cada portero y a sus características personales.

Traigo el caso de un portero que desde menores hasta juveniles se ponía sumamente nervioso ante los tiros a distancia , y cuanto más lejanos eran los tiros más nervioso se ponía. Esto se debía a que el tiro desde los 9 metros (o mas allà) es un tiro que según lo que aquel portero creía en ese momento, se debía parar si o si.
Diferente eran los contraataques donde el portero lleva las de perder, situaciòn que quita presión ya que si le hacen el gol no va a ser su culpa. El hecho es que cuando le convertìan goles desde afuera, el portero sentía fuertemente debilitada su confianza y si la situación se repetía en diversas ocasiones, terminaba por “irse” del partido, es decir ,perdía concentración y tenacidad.
Enfrentàndose muchísimas veces a esta situación y sobre todo reflexionando mucho y trabajando mucho en entrenamiento logrò perder ese miedo. Es bastante común en muchos arqueros  también encontrarse con este problema en los tiros desde el extremo, aunque otros sufren otro tipo se situaciones.

Màs adelante , cuando empieza a jugar en categorias mayores, el arquero aprende que no puede parar TODOS los tiros, y como decíamos antes, todos los arqueros reciben goles, entonces lo que debemos lograr es trabajar cada acción al 100 % pero sin pensar que si nos meten gol hemos hecho mal el trabajo, de esta manera reducimos la presión que nosotros mismos nos ponemos.
Muchas veces nos encontramos en partidos importantes y vemos que no estamos parando como y cuanto nos gustarìa , y esto aunque uno no quiera, muchas veces casi inconscientemente comienza a jugarnos en contra, por eso es importante
la experiencia , experiencia que nos dice que a veces es normal tener malos partidos . Si perdemos la cabeza nos vamos del partido y si nos vamos del partido nuestro equipo pierde una parte fundamental. ¿Cuantas veces hemos visto partidos en
los cuales el portero para muy poco durante el desarrollo de los mismos , pero se hace fuerte en la parte final llevando a la victoria?
Muchas veces miramos las estadísticas de tal o cual portero, pero si bien los numeros reflejan una porcion de la realidad, dejan afuera una parte importante, la que habla de la fortaleza anímica y psicológica del portero. Si un portero para el 45 % de los tiros podemos pensar que es un gran portero y ha parado muy bien, pero quizás quien vió el partido nos cuenta que el arquero en cuestión paró muy bien hasta los últimos 10 minutos finales en los cuales desapareció del encuentro y su equipo se vió perjudicado con la derrota. Exactamente lo mismo sucede en el caso contrario. Un portero puede haber parado 20 % en todo el partido , pero en los ùltimos 5 minutos cuando había que poner el pecho, paró 3 lanzamientos seguidos que dieron la victoria al equipo. Por eso así decía Lorenzo Rico (histórico portero español de las decadas 80, y 90 ), que no le importaba el porcentaje de paradas de los porteros  sinó en que momentos del partido estos las realizaban.

El hecho de no participar en el ataque del equipo nos permite tener un pequeño tiempo de reflexión entre defensa y defensa, muchas veces esto se puede convertir en una cosa negativa, sobre todo si no estamos parando bien y nos focalizamos demasiado en lo que nosotros creemos que fueron errores. Entonces lo ideal en ese momento de reflexión es enfocarnos en la acción que acaba de pasar y pensar en que podemos mejorarla, con que conceptos o argumentos técnicos podemos evitarla. Es también muy importante para muchos tener el el banco del equipo alguien con quien comentar la acción. En partidos internacionales esto se ve muy seguido, porteros que se acercan al banco y comentan la acción ya sea con el arquero suplente o con el entrenador de arqueros. Esto puede ser muy favorable para que no nos vayamos del partido y perdamos la confianza, además de que la opinión de un tercero siempre puede ayudarnos, ya sea respecto a nosotros (posición, movimiento) o respecto al contrario (localización del tiro).

Párrafo aparte para las càbalas que tienen tantos arqueros, el arco es probablemente el puesto más “cabulero” que hay… Las cábalas están estrechamente ligadas con la psicología, son cosas externas a nosotros en las que depositamos una fuerza positiva que reside dentro nuestro, y utilizamos estos objetos para sentirnos seguros a la hora de jugar. Tambièn es una manera de no “absorbernos” toda la energía negativa en el caso de que las cosas no funcionen , “la cábala no me funcionó”, ” me olvidé de cumplir mi rito por eso pare mal “.
Me ha tocado compartir puesto con un portero que tenía la siguiente cábala : él creía que si paraba el primer tiro del partido, durante el resto del juego no iba a parar casi nada. Así que prácticamente en cada inicio de partido se dejaba meter el primer gol.
¿Será por estas cosas que dicen que para ser portero hay que estar loco ? ¿O será por el caso de aquel portero de asobal que si en el el primer tiempo no paraba, durante el entretiempo se cambiaba por completo toda la ropa y salía “renovado” al segundo tiempo?
Lo que si sabemos es de la importancia que tiene la psicología y la mentalidad a la hora de atajar.

Desde la esquina

Desde que se comenzó a estudiar el Handball el ataque quedó dividido en dos líneas, la primera compuesta por los laterales y el central y la segunda integrada por los extremos y el pivote. De alguna forma la segunda línea es asistida por la primera, siendo esta última la que genera el juego ya sea para definirlo o asistir.

Quizás pueda menospreciarse el hecho de jugar en el extremo, puesto que depende casi imperiosamente de la cantidad de juego que reciba, ya que a nivel internacional practicamente no se juega 1 contra 1 desde esa posición. Sin embargo tener buenos extremos es determinante para todo equipo que se precie como tal. Los extremos aportan goles importantes y son los principales responsables de abrir las defensas.

Existen algunas cuestiones que son determinantes para poder rendir de buena forma en este puesto. La primera y muy importante que se me ocurre (para no tabular con un orden que no está establecido) es RECIBIR EN MOVIMIENTO, o sea haber roto previamente la incercia, haber empezado la carrera antes de recibir el balón. El extremo nunca da 3 pasos con la pelota en la mano, da el primero cuando es inminente el pase, el segundo al mismo tiempo que recibe y el tercero con la pelota para lanzar. Si el extremo recibe estático habrá perdido muchísmo ángulo de lanzamiento ya que da tiempo al defensor para cerrar y además tendrá menos posibilidades de saltar, ya que desde parado no es lo mismo que en movimiento.

La segunda cuestión importante y diría que fundamental es EL SALTO, la saltabilidad es determinante para un buen extremo, ya que brinda la posibilidad de superar la línea del arquero y otorga tiempo en el aire (milésimas de segundo) para seleccionar mejor el lanzamiento. Muchas veces escuché que un extremo debe saltar viniendo desde la esquina hacia la línea de 6 metros, me permito disentir. El punto al que debe apuntar un extremo en la mayoría de los lanzamientos son los 4 metros, esa angulación permite una combinación de apertura y cercanía con el arco que permite lanzar con mayor efectividad. Buscar los 6 metros abre el ángulo, pero aleja demasiado al  extremo del arco con lo que el lanzamiento puede perder potencia. EL SALTO debe combinar altura y profundidad, el único jugador inmune a este principio que vi era el sueco Eric Hajas, quien saltando praticamente nada tenía porcentajes de efectividad cercanos al 100%. Es imperioso que el extremo busque superar la línea del arquero, volando hacia el segundo palo donde hay más espacio para conseguir el gol y su brazo hábil tiene más posibilidades. Cuando se llega a este punto es fundamental la selección de lanzamiento, si se ha conseguido superar al arquero podrá lanzar al segundo palo, si lo que ha conseguido en cambio es desplazar al arquero, atraerlo con el vuelo deberá seguramente rectificar buscando el palo corto.

LA PERCEPCIÓN, todo buen extremo debe tener la capacidad de mirar al arquero y tener un panorama claro de la situación para seleccionar el mejor lanzamiento. Es muy importante insistir con este concepto, sobre todo en categorías de base, para lograr que el jugador perciba y luego actúe, es un error frecuente el saltar pensando de antemano o eligiendo previamente el lanzamiento; es cuando se dan situaciones ridículas  como globos con el arquero debajo del arco o pelotazos a las piernas del arquero cuando este no ha abandonado su palo.

LA VARIABILIDAD, es muy importante que el extremo domine varios lanzamientos y no sea reiterativo en su accionar. Cuánto mayor es la jerarquía del jugador mas variantes y recursos atesora, es importante saber y entender que los lanzamientos “flojos” no son un lujo si no un recurso para una situación que así lo amerita, las roscas solucionan situaciones de poco ángulo, la contra rosca al primer plano cuando el arquero se ha desplazado mucho y quizás la posición del brazo no permite rectificar claramente, el globo cuando el lanzador percibe que el arquero abandonó el arco con la intención de achicar el ángulo de lanzamiento, la tendida generalmente se utiliza cuando el arquero bajó los brazos o para amagar un lanzamiento duro y obligarlo a jugarse y la faja puede ser una variante válida al recibir un golpe o toque y perder la postura corporal. Fuera de los lanzamientos flojos es importante que pueda lanzar al palo corto y al largo con potencia, eligiendo arriba o abajo cuando la situación lo amerite. Debe también dominar el arte de lanzar a la cadera cuando tenga poco ángulo y entre las piernas cuando el arquero descuide esa zona. No es frecuente que un extremo domine todos los lanzamientos, pero la única forma de lograrlo es entrenando, entrenando y entrenando.

LAS TRAYECTORIAS, un buen extremo debe poder lanzar saliendo desde el córner y desde la línea de 9 metros. Puesto que no siempre podrá estar ubicado y recibir en la posición ideal debe dominar también la carrera curva hacia afuera, partiendo desde la línea de 9 metros y acomodando su cuerpo en el aire, casi dándole la espalda a la línea de fondo (no demasiado porque si no no podrá lanzar al corto.

EL ARMADO DEL BRAZO, es muy importante que la pelota siempre sea llevada arriba, puesto que desde ese lugar se puede ejecutar cualquier variante y se obliga al arquero a estar con los brazos arriba y esperando cualquier definición, ir con el brazo abajo (salvo gran golpe de muñeca) dificulta los lanzamientos arriba y reduce la posibilidad de conseguir el gol. Sacar el brazo desde adelante de la línea del hombro o cerca del pecho no permite tener recorrido y por ende el resultado será un lanzamiento débil.

SALTAR CON AMBOS PIES, es importante saber saltar a contrapié, por la misma razón que el párrafo anterior no siempre la situación será ideal, muchas veces el pase vendrá complicado o la carrera se verá modificada teniendo el extremo que resolver con la otra pierna para poder tomar el lanzamiento.

También existen cuestiones tácticas muy importantes, poder conectarse con el extremo opuesto o el pivote requieren de una gran calidad de pase y mucho sentido del juego, saber cuando responder en cruce al lateral y cuando ganar una espalda para circular.

Aquel lamento tan frecuente de “no me llega una pelota” no es para nada válido, ser extremo es mucho más que estar parado en la esquina esperando que llegue una pelota maravillosa de pique a nuestras manos, el extremo debe saber circular veloz y oportunamente, debe poder ir por detrás de su lateral a buscar un lanzamiento externo, debe participar de las jugadas sistemáticas que el equipo tenga, debe tener el recurso de jugar 1 vs 1 y ser un excelente corredor de contra ataques. En el juego posicional la pelota puede llegar mucho o poco al extremo, lo que no implica que éste tenga menos participación o importancia en el juego.

Como ven amigos, desde la esquina se ve todo diferente pero les aseguro que es apasionante!

La antitècnica

¿Cuántas veces te volviste loco tratando de pararle un tiro a ese extremo? ¿Cuántas veces perdiste la calma tratando de atajarle un penal a ese jugador?
¿Nunca te sucedió de sentirte un tonto después de que el mismo jugador te hiciera 10 goles seguidos?
Bueno, si te identificás con alguna de estas situaciones, te presento la solución: LA ANTITECNICA.

Como bien lo indica su nombre, la antitécnica consiste en cambiar nuestra forma de parar, dejar de lado por un momento la tècnica habitual y actuar de forma diversa .
El objetivo es sorprender al lanzador.

Veámoslo con un ejemplo:
Minuto 45 del partido, ESE extremo derecho te está volviendo loco, te tiene dominado, tira desde donde quiere, como quiere y hace gol. Vos hacés lo que sabés hacer, das dos pasos hacia adelante, lo esperás con los brazos arriba, te ponés de frente a él y seguís su brazo, leyendo el tiro y tratando de llevarlo hacia tu punto fuerte. Pero no hay caso, él sigue metiéndola una y otra vez.
Llegó el momento de cambiar las cosas. El próximo tiro, en vez de dar los dos pasos adelante como venías haciendo, te quedás en la linea pegadito al palo, le cambiàs el panorama, él no venía mentalmente preparado para eso y es probable que pierda un poco de seguridad y confianza. Lo esperás bien pegadito al palo, y cuando tira vas inmediatamente abajo al segundo palo. ¿La paraste?

Otro ejemplo:
Penal. Es el sexto penal que te va a tirar el mismo jugador y hasta ahora no le paraste ninguno, se ve que te tomó la medida.

En vez de salir hasta los 4 metros como hiciste en todos los penales anteriores, te quedás atrás, en posición de arquero de fútbol, el jugador se va a ver obligado a tirar fuerte, y probablemente bajo estrés realizarà el tiro màs seguro que tiene el 90 % de los jugadores, abajo a tu derecha (siempre que sea diestro ), ¿funciona o no?

Estos casos son obviamente ilustrativos, ya que no siempre es así, pero a lo que apunta la antitécnica es a dejar de lado la forma en la que uno para siempre y cambiar, hacer algo extraño que el rival no se espera.
Muchas veces no solo los arqueros estudiamos al rival, muchas veces nos tienen estudiados a nosotros mismos, o también puede suceder que durante el partido el jugador se acostumbró a nuestra forma de parar. Entonces cambiándole la perspectiva y jugando un poco con la psicología del contrario podemos llegar a obtener buenos resultados.
Algunas veces no funciona, simplemente porque el jugador está tan seguro de si mismo que la sigue metiendo a pesar de nuestros intentos. Otras veces funciona y nos ayuda tanto a cambiar el partido (quizás ese jugador estaba manteniendo a su equipo hasta ese momento ), como a cambiarnos a nosotros mismos, nos da el golpe de moral justo para meternos de nuevo con la cabeza al 100 %, ya que habìamos perdido la concentración y la confianza.

Por experiencia propia en la mayoría de los casos que tuve que utilizar esta forma de parar fue en tiros cercanos al arco, ya sea 6 o 7 metros o desde los extremos. En el caso de los tiros desde 9 metros es un poco diferente, ya que el jugador al tirar desde esa distancia no está prestando su atencion 100% al portero, sino que hay otras cosas influyentes como la defensa, el bloqueo, la distancia y ángulo desde donde tira. Sin embargo un ejemplo de antitécnica para parar desde los 9 metros consistiría en cambiar nuestro razonamiento de acción. Para ejemplificar, si nosotros paramos normalmente por reflejo, entonces cambiamos y paramos yendo a un palo elegido. Si en cambio nosotros paramos mas por intuición, entonces cambiamos y tratamos de hacerlo por reflejo y reacción.

En la formación del portero es muy importante aprender debidamente la técnica para parar. La técnica se inventó para hacer mas fácil nuestra tarea, es mucho mas sencillo
parar si uno es un portero técnicamente correcto. Lógicamente existen casos de arqueros que no son técnicos y basan su trabajo en lo físico, ya sea por tamaño o ya sea por velocidad, dejando de esta manera la tècnica de lado, pero no todos
medimos dos metros o tenemos una velocidad de reaccion impresionante.
Yo propongo que la antitécnica sea usada por porteros ya formados, que ya llegaron a una madurez suficiente y saben lo que tienen que hacer. Para poder romper las reglas primero hay que conocerlas bien.
No sirve que en las etapas de formación del portero, se trabaje con la antitécnica, porque en el caso de tener buen resultado, el jóven arquero va a creer que esa es la manera correcta de parar, y no es así.
Con la antitécnica se deja de lado lo correcto para cambiar un partido y ganarlo, y en las categorias formativas la principal motivación del entrenador y de los jugadores no debe ser ganar sino hacer que sus jugadores aprendan y el dìa de mañana puedan ganar utlizando todas las herramientas que fueron puestas a su disposición durante su formación.

En lo que respecta al àmbito internacional, a veces es difícil ver porteros que en determinado momento del partido cambien su forma de parar. Esto se da porque los jugadores son tan expertos que es muy dificil sorprenderlos. Pero hay ejemplos, uno de ellos es el de Vlado Sola. El croata solía ejecutar en ciertos momentos de los partidos una parada bastante inusual, pero que sin embargo todos conocemos. La acción consistía en que apenas el extremo tomaba el balón para comenzar la carrera de tiro, él salia disparado hacia los 6 metros y cuando el tirador se daba cuenta, ya lo tenía a medio metro. Reconozcamos que no debe ser fácil ni agradable ver que se te viene encima Vlado Sola (1.95 y mas de 100 kg), la gran mayoría
terminaba decidiendo con demasiada prisa y por consecuencia errando el tiro.

Para ir cerrando, recordemos que no existe un movimiento preciso que sea llamado “antitecnica”, si fuera asi, comenzaría a formar parte de la técnica. Lo que se propone es el cambio y la sorpresa, y si es posible hasta asustar al rival. Otra cosa importante es que si nosotros comenzamos a hacerlo con cierta regularidad, los rivales ya van a saber que solemos realizar acciones de este tipo, entonces ya la van a estar esperando, van a saber que forma parte de nuestro repertorio de paradas y de esta manera vamos a perder el objetivo principal que es la sorpresa.

Norte vs Sur

Gran final hemos visto, gran final para quien gusta del handball defensivo y sobre todo gran final para quién ama los partidos con grandes acutaciones de los porteros.
Hemos visto dos estilos diferentes, dos maneras de defender el arco basadas en filosofías diversas. Dos porteros que sin ninguna duda han estado entre los mejores de su equipo , ya sea hoy que durante todo el torneo.
A mi manera de ver las cosas , Serbia se ha mantenido en partido gracias a Darko Stanic. Y aca me pongo de pie para aplaudirlo, Stanic ha hecho un campeonato SUPERLATIVO, con su particular estilo ha logrado mantener durante todo el campeonato una regluaridad impresionante.
Por el otro lado Nikas Landin Jakobsen, ha recorrido el mismo camino que su equipo yendo de menos a mas, llegando a brillar en la final junto a Mikkel Hansen como los mejores de su equipo.
Pero por sobre todas las cosas, hemos visto la muestra de fuerzas de  dos de las principales escuelas de porteros que podemos encontrar hoy en día en el handball internacional. La escuela Yugoslava o balcánica y la escuela Nórdica.

 

  • Comencemos por la escuela nórdica.

Esta propone básicamente ponerle mucho cuerpo al balón, es decir, parar el tiro con la mayor cantidad de cuerpo detras del balón. Un ejemplo sería, supongamos un tiro de 9 metros, en el cual los nórdicos enseñan ir a pararlo con todo el cuerpo, siempre que sea posible obviamente, y no con la puntita del pie o de la mano. Esto implica que si el tiro va abajo, el arquero tiene que hacer el famoso deslizamiento con el talón y tirarse al piso para parar con mano y pie . Esto tiene un porqué, cuanto más cuerpo le pongamos al balón por detrás, menos posibilidades hay que el balon toque al arquero y entre igual en el arco. Cuantas veces nos lamentamos de los tiros que tocamos y van dentro?
Obviamente esto requiere una gran flexibilidad y explosividad de piernas. Veamos sino la facilidad que tiene Landin para parar abajo estirandose mucho con una velocidad increible, o el mismísimo Thomas Svensson , quién a mi entender es el máximo exponente de esta escuela.
Respecto a los tiros de 6 metros, los nórdicos enseñan que el arquero no debe tirarse con todo abajo o saltar con todo arriba, sino que prefieren trabajar hacia un lado o hacia el otro , izquierda o derecha, siempre con manos y pies juntos para mayor seguridad como dijimos antes.
Es importante para esto, que el tronco corporal esté siempre de frente al lanzador .
Los máximos exponentes de la escuela nórdica son : Thomas Svensson, Peter Gentzel, Kasper Hvidt, Matts Olson. Y como jovenes realidades encontramos a Johann Sjostrand, Niklas Landin, Andreas Palicka, Dan Beutler.

  • Pasando a la escuela yugoslava

Hay que decir que en lo que respecta a los lanzamientos externos es el opuesto a la escuela nórdica, el portero RARAMENTE va al suelo ,existen excepciones por supuesto, para tomar un ejemplo basta solo recordar a Stanic parando todos esos tiros a dos manos y siempre de pie casi nunca yendo al piso. Los balcánicos prefieren esta técnica porque sostienen que es mas veloz estirar la pierna y brazos que tirarse con todo el cuerpo hacia donde se dirige el balón. A esto le sumamos que en caso que el portero de rebote al tiro, si está de pie es mucho mas fácil parar el tiro sucesivo que si uno está tirado en el piso. Para parar segun esta escuela se requiere una gran concentración y un gran sentido de la ubicación. Sucede igual en los tiros desde el extremo, cuantos tiros ha parado Stanic casi sin moverse? Le bastaba quedarse en la posición justa y muchas veces le tiraban al cuerpo.

En cuanto respecta a los lanzamientos desde los 6 metros, los balcánicos tienden trabajar mas mostrando al lanzador donde quieren que les lance, osea induciendo al lanzador y metiéndose en la posición justa para poder realizar la parada.
Los máximos exponentes de la escuela balcánica o yugoslava son : Dejan Peric, Zoran Djordic, Mirko Basic, Vlado Sola, Venio Losert, Danijel Saric.
En ambas escuelas es muy importante la colaboración defensa-portero a la hora de bloquear al lanzador. Los nórdicos prefieren trabajar evitando que el lanzador cruce su tiro, lo obligan a tirar al palo paralelo al brazo, mientras que los balcánicos prefieren trabajar con un palo fijo, osea en todos los casos el bloqueo cubre un palo y el portero el otro, siendo acordado con anterioridad.

Como para los nórdicos es importantísima la capacidad físico-atlética, para los balcánicos lo es el estudio de los lanzadores rivales ,se dice que Dejan Peric conocía ABSOLUTAMENTE TODO de cada uno de sus rivales, y con todo nos referimos a el repertorio de tiros posible.

Extraño es el caso de Arpad Sterbik, quien con el correr de los años ha tomado mucho de la escuela nórdica siendo balcánico, sobre todo en su forma de parar lanzamientos a distancia, muy posiblemente se de esto por la cantidad de años que lleva jugando en España pero no podemos decir que Arpad sea un portero típico balcánico o típico nórdico, sino que toma cosas de las dos escuela, tal como lo hace Thierry Omeyer, o David Barrufet para citar mas ejemplos.

Después de haber hablado tanto de técnicas y escuelas, me queda por decir que uno puede parar de una manera o de la otra yendo abajo o quedándose parado, pero lo mas importante para un arquero es tener una mentalidad ganadora y positiva, esa que hace que los lanzadores no sepan a donde tirar cuando están enfrente del arquero, esa que hace que digan que para ser arquero hay que estar loco. Sera cierto ??

¡El uno!

La frase que da título a este post fue inmortalizada por los relatores de fútbol haciendo referencia al arquero de fútbol y una gran intervención, el grito desaforado de eeeellll uuuunnnnoooo hacía referencia a una gran atajada.

En nuestro deporte el uno es el exterior de una defensa, y debido a problemas de base y de formación en general el uno es una posición “despreciada”, desvalorizada, muy lejos de la importancia que realmente tiene. Pareciera que defender en la zona exterior implica solamente no perder uno contra uno contra el extremo rival, sin embargo es muchísimo mas que eso.

Los exeriores en una defensa son los engargados de la basculación de la misma, en el 6-0 por ejemplo son los encargados de mover la defensa a favor de la pelota, convirtiéndola en un bloque compacto, con ayudas mas próximas por la distancia entre jugadores y con densidad defensiva.
En el caso de las defensas abiertas están encargados de la anticipación cuando la pelota viene del lado contrario y de cerrar con el pivote cuando este se para por fuera de los segundos o a sus espaldas.

En muchos casos uno tiende a creer que el jugador que defiende de segundo (el 2)  es el mejor por su gran capacidad de defender el 1 contra 1 generalmente contra los jugadores mas duros del equipo rival. El líbero o 3 defensivo es un jugador que debe dominar perfectamente los conceptos de la defensa, debe desplazarse con la pelota cambiando el pivote según sea necesario, debe cerrar, ayudar y estar en línea de pase permanentemente. Todo esto es cierto, pero no por eso debemos menospreciar o restar importancia a los exteriores. Como en todo deporte de equipo que se precie cada función es de vital importancia, si bien los exteriores no tienen tanto contacto 1 vs 1 como los segundos ni tanta responsabilidad como el 3 son escenciales a la hora de tener éxito en cualquier sistema defensivo.

Todos estos conceptos deben trabajarse desde la base, en inferiores. No siempre el extremo tiene que ser quien defienda de uno, lo pueden hacer otros jugadores. Nociones como la ayuda con el lateral a los segundos, la anticipación del pase central – lateral, la prevención y el cambio de marca ante la circulación hacen de este puesto algo muy importante que se debe trabajar y mucho. Que así sea.