La discusión entre lo permitido y lo eticamente correcto es interminable, en este blog hemos discutido largamente sobre aquella situación en Liga de Honor Damas cuando River pidió los puntos a Ferro por cumplirse los 15 minutos estipulados. Ese post es actualmente el más comentado desde que se creó este espacio y hubo un largo y rico debate al respecto.
Hoy tocaré el tema de la marca personal, se sabe que desde Cadetes hasta Mayores no hay restricciones reglamentarias para tomar personal a tantos jugadores como se quiera del otro equipo. Es, lamentablemente, muy frecuente ver en la categoría Cadetes damas y caballeros este tipo de defensas. Como dije anteriormente el reglamento lo avala, pero yo me pregunto ¿es correcto?
Cuando hay una marca personal ocurren varias cosas, se le impide jugar a ese chico/a de buen rendimiento y se acota la capacidad del defensor, que deja de actuar tácticamente para parecerse a un perro de caza que persigue a su presa. Ustedes me dirán que hay cuestiones tácticas en la defensa personal, seguro que si, pero también deberán reconocer que la indicación es “seguilo a todos lados, que no reciba y que no juegue”. No hay calidad de desplazamiento (si el atacante se queda parado el defensor está clavado ahí), no hay cambio de marca, no hay perfil, no hay anticipación, no hay ayuda, etc.
En categorías cadetes y juveniles un entrenador debería pensar antes de realizar este tipo de defensa. ¿Cuál es el crimen que comete el jugador rival? ¿jugar bien? ¿es correcto no dejarlo jugar sólo por ser bueno? Siempre recuerdo la cara de Martín Viscovich cuando en el comienzo de muchos partidos salían a tomarlo individual, el fastidio en su rostro era inocultable, en definitiva Viscovich, como todos los jugadores que acuden a una cancha quieren una cosa: JUGAR. ¿Es pedagogicamente correcto impedirle a un chico o chica de 16, 17 o 20 años no jugar? ¿Estamos colaborando en la formación de los jugadores? También intuyo que me dirán: “debe aprender a jugar tomado personal” no es lo mismo señores, las posibilidades son muy acotadas.
Hay otra cuestión más importante aún ¿qué mensaje le doy a mis jugadores? ¿a mi defensor que le enseño? No importa aprender a defender, simplemente importa no perder un partido de cadetes. ¿No sería más provechoso trabajar la técnica y la táctica individual defensiva para conseguir un jugador capaz de marcar a ese jugador tan desequilibrante del otro equipo? Enseñarle a perfilarse, a desplazarse, a moverse, a anticipar, disuadir, interceptar, que es en definitiva saber DEFENDER.
También me pregunto ¿tan importante es ganar un partido de Cadetes o Juveniles? Seguro que a todos nos gusta ganar, todos jugamos buscando ese fin, pero ¿a qué costo? Esa defensa personal implica un retroceso en el aprendizaje y deja a los otros 5 jugadores con más espacio para cubrir ¿es tácticamente correcto?
En Mayores es otra historia ya que el resultado obviamente se maneja diferente y los
jugadores son adultos que deben saber resolver ese tipo de cuestiones, pero en categorías inferiores debería estar prohibido. Si le impedimos jugar al Cadete del otro equiop indirectamente también impedimos el crecimiento del Handball argentino, del cual todos somos hinchas. Cuidado que yo no digo “que lindo que me hagan 15 goles y perder” yo digo que si enfrento a un cadete capaz de meter 15 goles en un partido intentaré que mis defensores lo controlen lo mejor posible, intentaré ganarle a su equipo y cuando finalice el partido iré a saludarlo y felicitarlo como corresponde.
Permitir que los jugadores en inferiores marquen personal es como darles la fruta masticada, dejemos que los jugadores se enfrenten al desafío de enfrentar a un atacante con recursos, expliquemosle y trabajemos en como resolverlo. De esa forma nuestro defensor será mejor y el atacante estará obligado a generar nuevos recursos ofensivos. En inferiores hay que aprender, para ganar siempre hay tiempo.
























En vez de salir hasta los 4 metros como hiciste en todos los penales anteriores, te quedás atrás, en posición de arquero de fútbol, el jugador se va a ver obligado a tirar fuerte, y probablemente bajo estrés realizarà el tiro màs seguro que tiene el 90 % de los jugadores, abajo a tu derecha (siempre que sea diestro ), ¿funciona o no?
Algunas veces no funciona, simplemente porque el jugador está tan seguro de si mismo que la sigue metiendo a pesar de nuestros intentos. Otras veces funciona y nos ayuda tanto a cambiar el partido (quizás ese jugador estaba manteniendo a su equipo hasta ese momento ), como a cambiarnos a nosotros mismos, nos da el golpe de moral justo para meternos de nuevo con la cabeza al 100 %, ya que habìamos perdido la concentración y la confianza.

Esto implica que si el tiro va abajo, el arquero tiene que hacer el famoso deslizamiento con el talón y tirarse al piso para parar con mano y pie . Esto tiene un porqué, cuanto más cuerpo le pongamos al balón por detrás, menos posibilidades hay que el balon toque al arquero y entre igual en el arco. Cuantas veces nos lamentamos de los tiros que tocamos y van dentro?
Los balcánicos prefieren esta técnica porque sostienen que es mas veloz estirar la pierna y brazos que tirarse con todo el cuerpo hacia donde se dirige el balón. A esto le sumamos que en caso que el portero de rebote al tiro, si está de pie es mucho mas fácil parar el tiro sucesivo que si uno está tirado en el piso. Para parar segun esta escuela se requiere una gran concentración y un gran sentido de la ubicación. Sucede igual en los tiros desde el extremo, cuantos tiros ha parado Stanic casi sin moverse? Le bastaba quedarse en la posición justa y muchas veces le tiraban al cuerpo.