¿De qué hablamos cuando hablamos de táctica?

La palabra táctica se dice una y mil veces en el mundo de los deportes, podría decir que los periodistas deportivos abusan de ella. Se la nombra para definir formaciones, estrategias, intenciones, gestos, pero ¿sabemos de qué hablamos cuando hablamos de táctica? Vamos a averiguarlo.

La definición de táctica es mucho más sencilla de lo que parece a simple vista, lejos de representar números y flechas o cuestiones complejas, la táctica es la forma de solucionar un problema. El problema es una situación deportiva que se presenta. También aquí haremos la salvedad de que en los deportes “abiertos” la táctica es determinante, mientras que en los deportes cerrados la misma no tiene tanta importancia.

Las situaciones que a menudo se presentan en el Handball requieren de una resolución táctica. Además la resolución debe ser acompañada del gesto técnico adecuado. Entonces puliendo la definición podríamos agregar: “la forma de solucionar un problema, utilizando la técnica adecuada”. El concepto ligado a la palabra táctica es la toma de decisión, la importancia de ser capaz de tomar una decisión adecuada luego de haber analizado el entorno es lo que califica a un buen jugador. No sólo para pasar la pelota, para elegir dónde lanzar o dónde desplazarse. La toma de decisión es constante y el éxito depende de ello y de la correcta ejecución.

Para proseguir es necesario definir la palabra técnica. La técnica es el movimiento o gesto ideal al que se busca asemejarse lo más posible. El gesto debe poseer las siguientes caracteristicas: economía de movimiento y eficacia. Por supuesto que no todos los jugadores podrán lanzar en suspensión como Daniel Narcisse, cada uno adaptará a sus posibilidades y capacidades la técnica, con el objetivo de obtener el máximo rendimiento posible. La adaptación personal de la técnica se denomina estilo.

Como ejemplo práctico para nuestro deporte podríamos citar el pase de pique al pivote. Cuando por los años 80 los rusos ostentaban unas cerradísimas defensas 6-0, con jugadores que superaban los 2 metros era muy complicado la conexión con el pivote, que quedaba inmerso entre la densidad defensiva. Una solución que los equipos como los asiáticos encontraron fue el pase de pique, ante jugadores altos permitía conectarse por un sector de dificil alcance y además brindaba la seguridad de que si era interceptado con el pie la pelota seguía en poder de los atacantes (hoy además el pie se sanciona con exclusión). Entonces ante la situación problema de conectarse con el pivote, la respuesta táctica es el pase de pique.

¿La técnica y la táctica deben entrenarse por separado o en simultaneo? Estoy convencido de que en un deporte de oposición como el Handball la técnica debe tener transferencia real al juego. No sirve de nada poner al jugador 30 minutos a pasar contra la pared cuando jamás encontrará esa situación en un partido, porque convengamos algo: TODO LO QUE SE HACE ES PARA APLICAR EN EL PARTIDO. Lo que se haga por fuera deberá responder a cuestiones muy específicas y ser justificadas.

Durante mucho tiempo se han tomado ejercicios provenientes del Atletismo para entrenar jugadores de Handball, partiendo de la premisa cierta de que por ejemplo la mecánica del lanzador de jabalina es similar al gesto de lanzar en Handball se aplicaban ejercicios meticulosos de apoyos, conos y banderas, sin ninguna oposición. Cuando la realidad es que el jugador puede sacar perfectamente el brazo, puede tener un gesto excelente, que si no sabe CUANDO lanzar y cuando elegir una situación conveniente es muy raro que pueda conseguir un gol. Porque aquí debemos convenir otra cosa, TODOS LOS EJERCICIOS DE LANZAMIENTO SE HACEN PENSANDO EN CONSEGUIR GOLES, no porque quede lindo o sea bonito, cuántos más recursos posea un lanzador será más peligroso y tendrá más capacidad de conseguir goles.

¿Y qué importa más la TECNICA o la TACTICA? La verdad es que son conceptos indisociables en nuestro deporte, es imposible tener éxito si no se cumple una de las dos condiciones, si el jugador decide bien pero ejecuta mal no se concreta y si ejecuta bien pero decide mal tampoco llegará a buen puerto. La conclusión es que es tan importante formar a un jugador inteligente como darle herramientas técnicas, que serán como llaves para abrir puertas, cuantas más opciones tenga y más capacidad de decidir como utilizarlas y cuando muchísima mayor probabilidad de exito encontrará.